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TRATADO DE LAS PIEDRAS PRECIOSAS, Y LAS GEMAS Y JOYAS

 

LIBRO XXXVII

De la Historia Natural de Plinio El Viejo

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I. (1) [1] Para que no falte nada en el trabajo que hemos emprendido, hemos de mencionar las piedras preciosas. La majestuosidad de la naturaleza se presenta, por así decirlo en pocas palabras, y, en opinión de muchas personas, en la parte suya nada es más admirable, se concede importancia a la variedad, los matices en este ámbito, que con su belleza, en algunas piedras, parece un sacrilegio utilizar el cincel. Hay joyas de valor incalculable superando cualquier precio y valor de riqueza, de modo que a los ojos de muchos les parece poca cosa una simple piedra para tener la suprema y absoluta contemplación de la naturaleza.

(2) [2] Hemos dicho hasta cierto punto, hablando de oro y los anillos (XXXIII, 4) Cuál fue el origen de las piedras, y cómo ha crecido la fiebre y excesiva admiración. Las fábulas dicen que se encuentran en los montes del Cáucaso, según la interpretación que le dio la suerte el vínculo de Prometeo, y que informan de que un fragmento de esta roca fue encerrada en hierro y rodeaba el dedo, siendo el primer anillo y la primera joya

(3) II. (I) [1] Así se inició lo popular en las piedras preciosas, y esa pasión llegó al extremo de que Polycrates de Samos (XXXIII-27), tirano severo de las islas adyacentes y costas, en que se reconoce que su felicidad era excesiva, por lo que pensó expiar voluntariamente y sacrificar una piedra. Quería equilibrar sus cuentas con la veleidad de la fortuna y que con el dolor pensaba que era lo suficiente para redimir la envidia de la diosa.

[2] Cansado de la continua felicidad, se embarcó, y en la alta mar, arrojó su anillo. (4) Sin embargo, un pez de un tamaño maravilloso, y como a imagen del rey, el anillo traga como si se tratara de un alimento, y presagia desastres, llegando a la cocina volvió a la mano del rey por la traidora Fortuna. Parece que esta piedra era una Sardónica (XXXVII, 23), si lo creemos, se podría ver en Roma en el templo de la Concordia. La ha dado Augusta [Livia] y está engastada en un cuerno de oro, y está de las últimas entre otras muchas preferidas.

III. (5) [1] Después de ese anillo, se habla de la reputación de uno del rey Pirro, aquel que hizo la guerra a los romanos. Se dice que una Ágata donde se veían las nueve Musas y Apolo teniendo la lira, y no una obra de arte, sino por un producto espontáneo de la naturaleza, y las vetas se organizaron a fin de que cada Musa tenía su propia insignia. (6) Después de estas dos, los autores no mencionan ninguna famosa joya. Sólo de Ismenias flautista solía tener muchas hermosas piedras, y su vanidad es el tema de una fábula: una esmeralda en el que fue grabada Amymone [Danae] fue puesta a la venta la isla de Chipre al precio de seis denarios de oro, él ordenó que se la compraran, pero habiéndole traído otras dos. dijo Por Hércules que habéis curado mal, dándole a entender que había disminuido en el precio, a dos denarios; Ismenias dijo al comerciante que era un torpe, y que había hecho desmerecer la piedra.

[2] (7) Gracias a él, parece ser que los músicos han querido juzgar su mérito con este tipo de lujo. Dionisodoro su contemporáneo y rival, siguió el ejemplo con el fin de no parecer menos que él, y Nicomacho, que estaba en tercer lugar entre los músicos de ese momento se dijo que tenía un montón de piedras, pero elegidas con ninguna pericia. (8) Estos ejemplos, que se encuentran que he querido poner al principio de este libro, vaya en beneficio de aquellos, que con ostentación, se hinchan e  imponen su vanidad con autoridad de trompeteros.

(8)IV. [1] La piedra que se muestra de Polycrates está intacta y sin tocarse. Mucho después del tiempo del príncipe, Ismenias, parece que se comenzó a grabar las esmeraldas. Se confirma esta opinión, por un edicto de Alejandro Magno (VII, 38) en que ningún otro que Pigorteles, el más inteligente, probablemente en este arte, de labrar su retrato en piedra, luego después de Pigorteles, Apolónides y Cronius trabajaron excelentemente, así como Dioscorides que grabó de  manera muy similar la efigie del divino Augusto, que luego los emperadores emplean esta efigie como sello.

(9) [2] El dictador Sila tradicionalmente sellaba con un sello que representa la prisión de Yugurta. Los autores informan de que a Intercatia (III, 4, 10) a cuyo padre mató  Scipion Emiliano  después en un desafío, empleaba un sello donde estaba representada esta lucha. De ahí la broma del pregonero Stilon que preguntaba: ¿Qué debía hacer Intercatia en caso de que su padre hubiera matado a Scipion? (10) El divino Augusto, al principio, sellaba con una esfinge. Había encontrado dos perfectamente similares entre los anillos de su madre. Durante las guerras civiles sus amigos que trabajan en su ausencia, con una de la esfinges sellaban  las cartas y decretos que las circunstancias necesarias para dar su nombre, y hubo los que dijeron que  la esfinge en vez de espíritu  les trajo enigmas. Y la rana de Mecenas gran terror daba por el levantamiento de los impuestos. Luego para evitar los sarcasmos de la esfinge, tomó un sello con la figura de Alejandro Magno.

V. (11) [1] Una colección de piedras fue nombrada (con peregrino nombre dactiloteca). La primera que hubo en Roma fue una de Scaurus (XXXVI, 24, 10), yerno de Sila. En mucho tiempo no hubo ninguna otra, hasta que el gran Pompeyo consagró en el Capitolio, entre otros regalos, del rey Mitrídates, de acuerdo con Marcus Terentius Varro y otros autores de la época, la cual aventajó con creces la de Scaurus. Imitando este ejemplo, el dictador César consagró seis dactilotecas en el templo de Venus Genetrix, y Marcelo, el hijo de Octavia, una en el templo de Apolo Palatino.

VI. (12)[1] Sin embargo, la victoria de Pompeyo comenzó a degustar las perlas y piedras preciosas: como la de L. Scipion (XXXIII, 51) y Cn. Manli (XXXIV, 8) se habían vuelto a perseguir la plata, los tejidos Attalicos y las camas labradas de bronce, al igual que la de L. Mammius, a los vasos de bronce de Corinto y las tablas, pintadas. Para que sea más claro, cito textualmente lo que se dice en los actos de los mismos triunfos de Pompeyo.

[2] (13) En su tercer triunfo, cuando venció a los piratas, de Asia del Ponto, y las naciones y los reyes que figuran en el séptimo libro de esta obra (VII, 7), y se celebró bajo el consulado de Marco Pisón y Marco Messala (año de Roma 693), el día antes de las calendas de octubre (30 septiembre), el aniversario de su nacimiento, Pompeyo trajo un tablero de juego hecho con piezas de dos piedras preciosas, de  tres pies de ancho y cuatro de largo, (y no cabe duda de que la naturaleza se acaba, porque nadie hoy considera que haya piedra que alcance esta magnitud, me gustaría añadir que a este triunfo tenía un luna de oro de treinta libras de peso),

(14) y  tres camas para comer decoradas, y perlas, piedras y vasijas de oro suficiente para llenar nueve aparadores, tres estatuas de oro, con Minerva, Marte y Apolo, 33 coronas de perlas, y una montaña de oro cuadrada, con ciervos, leones y todo tipo de frutas, rodeado por una vid de oro, en un tocho hecho de perlas en la parte superior estaba un reloj, un retrato de Pompeyo hecho de perlas, con una noble frente y loable boca y en la cara impresa la honestidad y el respeto de todas las naciones, pero el velo de perlas vence su severidad, y es realmente el triunfo del lujo.

[3] (15) Por supuesto, el sobrenombre de Gran durante mucho tiempo hubiera pertenecido a Pompeyo entre los hombres de ese tiempo ¿si no hubiera triunfado así en su primera victoria?. Su retrato en perlas, ¿oh gran Pompeyo?, tan costoso  inventó para mujeres! perlas,  que no has sido autorizados a llevar!, luego no es lícito que de ellas te hagan el rostro ¿Así parecerás más precioso? ¿Los trofeos que se plantaron en los Pirineos (VII, 95) no son una imagen más parecida a ti?. (16) Ciertamente, este retrato perlas es  algo indigno y vergonzoso, y debió más bien ser visto como una amenaza y presagio de la ira de los dioses, por dejar claro en cuando el jefe responsable las riquezas de Oriente se muestra sin el resto del cuerpo.

[4] ¡El resto de su triunfo es digno de un héroe!. A la República 2.000 talentos. Se dieron, a los Cuestores y legados que han defendido a las costas del mar, 2.000 sestercios; a cada soldado, 50 sestercios. (17) Pero esto dio excusas al lujo del emperador Calígula, que, además de muchos otros, tomó la vanidad de  las mujeres, llevando botas decoradas con perlas, y el emperador Nerón, que adornaba el cetro y las máscaras y las camas para sus placeres. Y al parecer, hemos perdido el derecho a reprender por los vasos decorados con gemas labradas, y  muebles enriquecidos de la misma manera, y los anillos brillantes que son un lujo que  pueden alcanzar  pocas casas.

 VII. (18) [1] Esa misma victoria introdujo por primera vez en Roma, los vasos de piedra murrina, y con este triunfo, Pompeyo dedicó la primera vez a Júpiter Capitolino 6 jarrones, que pronto pasaron al uso ordinario de vida. Incluso se hicieron para los  aparadores y para la comida. Este  lujo es cada vez mayor, ya que un murrinoo con una capacidad no superior a tres sextarios se vendió en 70 sestercios. Hace unos años, unos cónsules que utilizaron esta copa acabaron tan apasionados por él, que royeron el borde, pero este daño ha aumentado el precio, pues no hay quien alcance en un jarrón murrinoo calificación más alta.

[2] (19) Se puede juzgar de aquellos, cuánto carácter en tragar jarrones y dinero como cuando el emperador Nerón quitándoselos a sus hijos, llenó, más allá del Tíber, en los jardines del príncipe,  todo un teatro donde fueron expuestos y el teatro lleno de espectadores y fue suficiente para  Nerón incluso cuando cantaba, luego del principio al aparecer en el teatro de Pompeyo. Cuentan luego que viendo los trozos de un solo vaso que le gustaba, hizo ponerlos en una urna y mostrarlos, como si hubiera sido el cuerpo de Alejandro Magno, esto es despertar, en mi opinión, el dolor del mundo y llevar la vergüenza a la crueldad de la fortuna.

[3](20) T. Petronio, cónsul, cerca de la muerte, por los celos de Nerón,  quiso que no heredara cosa de su mesa, rompió un murrinoo para el agua que costó 300 sestercios. Pero Nerón, como el príncipe, venció todas sus malicias y se hizo con una copa  que costó 300 talentos. Cosa digna de memoria en un emperador, que siendo el padre de la patria bebiese en baso de tan alto precio.

VIII. (21) [1] Los murrinos vienen de oriente. Se encuentran en varios lugares sin nada notable, especialmente en el imperio parto, pero los mejores están en Carmania (Iran). "Ellos están hechos espesando el humor con el calor debajo de la tierra. Que no excedan en tamaño, de un pequeño pedestal, y que rara vez son lo suficientemente gruesos para vasos para beber de la magnitud se ha indicado anteriormente (¿XXXVI, 7). Su resplandor no tiene fuerza, y su brillo parece lustre, pero se debe considerar, en particular, la variedad de colores, y estas vetas no debemos eludir señalar que ofrecen tonos de morado, de color blanco, y  un tercero de color de la luz cuando los otros dos se confunden, como si de una especie de transición hacia el púrpura o blanco leche se convirtiese en rojo. (22) Algunos aficionados valoran principalmente las extremidades y algunas reflexiones, como en el arco iris, mientras que otros valoran manchas opacas, que para ellos es una falta de transparencia y de la palidez de cualquiera de las partes. (consideran, además, los granos, las verrugas que no sobresalgan, y salitres, que no se vean mucho como dentro del cuerpo. El olor que rezuma esta piedra es también  motivo de mérito.

IX. (23) [1] Un caso en contra cuando produce de cristal quedando condensado como el hielo, por que no lo encontramos nada más que en las nieves del invierno por lo que debe ser hielo. Por lo tanto, lleva el nombre en griego (krustallos, hielo). Del Oriente nos envían también cristal, el cristal de la India es incluso más querido. Hay un cristal de poco precios en Asia, junto a Alabanda (Turquía) y Orthosiam, en las montañas vecinas, y en Chipre. Por el contrario, estamos buscando el cristal de los Alpes en Europa. (24) De acuerdo a Juba, que existen en una cierta isla en el Mar Rojo, que está cerca de la costa de Arabia, conocida como Necrón (Isla de los Muertos), y una isla cercana que produce topacios (VI, 34-1); Pitágoras, prefecto del rey Ptolomeo, dijo, haber sacado un bloque de cristal de un codo. Cornelio Bocchus en Lusitania informa de que también hay bloques de un extraordinario peso, excavando en la montaña Ammaeensibus, o en los pozos hasta el nivel del agua (XXXVII, 43).

[2] (25) Dice Xenocrates de Éfeso cosas maravillosas: y asegura de que en Asia y y en Chipre se sacan con el arado de cristal: en efecto, porque se creía que no que no se daba entre las rocas ásperas, y nunca en la tierra fina. Lo que en Xenocrates es aún más probable, es que a menudo los torrentes en las crecidas las traen. Sudines afirma que se dan solo en los lugares que dan al medio dia, lo que es cierto: no se encuentran en la humedad, y en los climas fríos, incluso cuando el frío hiela los ríos. (26) Para que eso ocurra, es necesario el humor celeste (la lluvia) y la nieve pura y que no haga calor, ni tampoco el uso para beber frío. No es fácil penetrar en las razones por las que tiene seis ángulos y seis lados, especialmente dado que los ángulos no siempre tienen la misma apariencia. En cuanto a las caras son tan lisas que ningún artesano lo puede igualar.

X. (27) [1] El mayor bloque que hemos visto hasta ahora es el que Livia Augusta dedicó en el Capitolio. Pesa alrededor de ciento cincuenta libras. Xenocrates dijo que vio un jarrón de cristal como un ánfora, otros hablan de un jarrón de cristal de las Indias de cuatro sextarios. Para mí, sin duda puedo asegurar que es cosa cierta que nace en las asperezas de las rocas cristalinas de los Alpes, con acceso por lo general tan difícil que tienen que ser suspendidos de cuerdas para sacarlos. Las personas expertas reconocen su presencia de ciertos signos e índices. (28) El cristal está sujeto a varias deficiencias: una especie aspereza, moho, manchas como nubes, sobre la presentación se debe sospechar, algún centro o núcleo (XVI, 76-3) muy duro y muy quebradizo, y los llamados granos de sal. Algunos cristales tienen un color rojo oxidado, otros filamentos semejantes a una grieta: los artistas encubren estas faltas cincelándolos. Los cristales sin defectos no se labran: se les llama acenteta (no picado), no son del color de la espuma, sino de agua clara. Por última manera de valorarlos es por el peso.

[2] He leído de los mejores médicos que la cauterización se hace con una bola de cristal que recibe la luz solar (XXXVI, 67-3). (29) El cristal es también un momento de locura, hace unos años se pagaron 150.000 sestercios por un aguamanil de cristal, una mujer, madre de familia, que no era muy rica. Nerón, habiendo recibido la noticia de que todo estaba perdido, rompió encolerizado contra el suelo, dos cálices de cristal superiores. Así es la venganza en el castigo de su siglo, no querer que ningún otro beba en aquellos vasos. El cristal roto no se puede de ninguna manera reparar. Actualmente hay jarrones de vidrio que se ven maravillosos como cristal y, sin embargo, sorprendentemente, el cristal, lejos de disminuir los precios, los ha aumentado.

XI. [1] (30) Después del cristal están, entre los objetos de lujo, el ámbar, aunque todavía solo es buscado para deleite de las mujeres. Y estas sustancias tienen el valor de las piedras preciosas: aunque por alguna causa, el cristal utilizado para bebida fresca, dulce y potable los murrinos, o caliente, pero con el mismo lujo. En el ámbar no tenemos justificación para el deleite.

(31) Es la ocasión de la diligente vanidad de los griegos: tenga el lector un poco de paciencia y vamos a explicar lo que han informado de maravilloso y también de importante para nuestro conocimiento.

[2] Phaeton fulminado por un rayo fue llorado de sus hermanas que se transformaron en álamos blancos, y que producen popularmente electrum (ámbar) por sus lágrimas en las orillas del río Eridanum, lo que llamamos el Po, y fue llamado electrum, porque al sol le llaman Elector. Es decir, esta es la historia de varios poetas, y los primeros que lo dijeron, en mi opinión, fueron: Esquilo, Philoxeno, Nicanor, Eurípides y Sátiro. El testimonio de Italia no existe.

(32) los menos inexactos se dicen en las islas Electrides del Adriático, donde el río Po fue a dar el ámbar.

[3] Pero lo cierto es que no hubo alguna vez islas con este nombre, y en ese lado no hay isla ninguna donde las aguas del Po puedan llevar algo. Como de la corriente del Eridano que dijo Esquilo que estaba en Iberia, (es decir en Hispania), dándole el nombre del Ródano, mientras que Eurípides y Apolonio dicen que llegan por una boca común al Adriático el Ródano y el Po. Podemos perdonarles, que sean ignorantes en geografía, pero debemos hacer caso omiso e ignorarles como fuente de conocimiento del sucino (ámbar, 2º termino). (33) Más modestamente aunque no menos falso, dicen que en el Golfo Adriático en rocas inaccesibles, hay unos árboles que expelen esta goma por la canícula.

[4] Teofrasto dice que se escava en las riberas en Liguria (Génova); y que Phaeton murió en Etiopía, en el territorio de Ammón ‘¼¼É½¿Â ½·ÃÉ, y por eso hay un templo y un oráculo, y también la electrum; Filemón, dice que es un fosil, que se extrae en Escitia en dos lugares que dan ámbar, esto es un ámbar de color blanco cera llamado electrum; y que al otro rojizo, lo llaman subalternicum. (34) Lo llama Demócrito ámbar lyncurion (VIII 57-2), y afirma que se trata de orina de lince, mientras que la orina de los machos le da un color rojizo como el fuego, y que la de las hembras, blanca y menos lustroso; otros lo llaman langurium, y dicen que hay bestias en Italia llamadas languros.

[5] Zenotemis nombra Langa a estas bestias, y afirma que viven en las orillas del Po. Sudines dice que en la ribera de Liguria se produce el ámbar de un árbol, (35) una opinión que es compartida por Metrodoro. Sotacus cree que en Britaña se dan estas piedras que él llama Electridas. Piteas (de Masalia) informó entre los Gutones y la Germania de un estuario de mar llamado océano Metuonidis (IV, 27-7), que tiene un área de 6000 estadios, en los bordes a un día de navegación esta la isla Abalus, donde las olas llevan el ámbar en la primavera, que esta sustancia es una especie de excremento congelado de mar, que las personas lo utilizan como leña para el fuego, y venden los teutones sus vecinos

[6] (36)Timeo le dió crédito, pero la llamó isla Basiliam. Filemón negó que el Electrum diese llama. Nicias afirma que se trata de jugo de sol, estos rayos, hacia el poniente de la estrella, da con mayor fuerza en la tierra, dejando un grasiento sudor que lo elimina las mareas del Océano siendo rechazado en la costa de Alemania. Según el autor, es producido en Egipto este ámbar de la misma manera: y lo llama sacal; Y en la India, donde se prefiere al incienso, (37) y en Siria las mujeres hacen lentejuelas y torcedores, y lo llaman harpagas (prendedores) porque atraen las hojas, y pajas e hilos de la ropa.

[7] Según Teofrasto, el flujo de los Océanos los deja a los pies de los Pirineos, un punto de vista adoptado también por Xenocrates, que escribió recientemente sobre este tema. Y sigue viviendo, Asarubas que dice que cerca del mar en el Atlántico el Lago Cephisida, llamado por los Mauros (¿árabes?) Electrum; que este lago es calentado por el sol, y el cieno da electrum, que flota. (38) Mnaseas llama un pueblo de África, un lago llamado Sycionem, y el río Crathin, dejando el lago, se zambullen en el océano: este lago es frecuentado por las aves que él llama meleagridas y Penélopas, y dice que del mismo modo que en el lago electrum, como se indicó anteriormente.

[8] De acuerdo con Theomenes junto a la gran Sirte esta el jardín de las Hespérides y cae de este ámbar al agua del estanque llamado electrum, y las vírgenes lo recogen. (39) Según Ctesias en la India hay un río llamado Hypobarum, lo que significa que cubre todo bien: el río corre del norte al océano Oriental, donde fluye de cerca de una montaña cubierta de árboles que producen electrum estos árboles se llaman psitthachoras, una palabra cuyo significado es: de muy suave dulzura. Según Mitrídates, en la costa de Alemania está una isla llamada Osericta de cedros cubierta, y que de ellos cae el ámbar a las piedras.

[9] (40) Xenocrates afirma que esta sustancia tiene en Italia no sólo el nombre de succino (ámbar), sino también la de thium (Thyon XIII, 30, 4); y en Escitia se le llama sacrium, porque nace también allí, aunque otros dicen engendrarse en Numidia. Pero el que supera a todos es Sófocles, el poeta trágico, lo cual me sorprende cuando veo la gravedad de sus tragedias, y mucho más, e ejemplo de su vida, y su nacimiento de sangre noble de Atenas, y comandante de su ejército. Según él, el producto del ámbar es de más allá de la India generado por las lágrimas de las aves meleagrides llorando a Meleagro.


[10] (41) ¿Cómo no estar sorprendido de que él creyese tal cuento, o que esperase que lo creyeran los demás? ¿Qué niño es lo suficientemente ignorante como para imaginar que las aves anualmente lloran, y que las lágrimas sean tan abundantes, y que los pájaros se van de Grecia, donde Meleagro está muerto, a llorar a la India? ¿Qué van a pensar, digo, si los poetas dan muchas historias no menos fabulosas? Pero es cierto que cada día hay más tonterías en algo tan común como el ámbar, puede resultar divertido ver lo fácil que resulta convencer de algo falso, pero contar descaradamente fábulas resulta intolerable. (III.)

[11](42) Es cierto que se produce en las islas septentrionales del océano, como lo llaman los germanos glaesum, y por esa razón los nuestros romanos le dieron el nombre a la isla Glaesiariam (IV, 30, 2) a una de estas islas, en el idioma de los bárbaros, lleva el nombre de Austeraviam. El ámbar fluye de una especie de pino, como sale la resina del pino y del cerezo la goma. Se rompe por la abundancia del humor, y a continuación se espesa y endurece, por congelación o frío o calor, o por la acción del mar, cuando las grandes mareas baten estas islas, son despedidos: a la costa, las olas lo mueven ya que parece estar suspendido, sin llegar al fondo. (43) Nuestros ancianos, que pensaron que era el jugo de un árbol, lo llamaron succino.

[12] Se demuestra que procede del pino, en que si se frota exhala el olor de este árbol, y si se quema, ardiendo tiene la forma y el olor de las antorchas resinosas. Se trae de Germania, de la provincia de Panonia (Ungría) principalmente, y de veneti (vetones), que los griegos la llamaban Enetos, que ha estado en boga, de los Vénetos vecinos Panonia, y que viven alrededor del Mar Adriático. (44) La causa de la fábula que toma el Po es evidente en los campesinos y mujeres transpadanes (region XI itálica) que llevar un collar de ámbar como un adorno, y también como un recurso: y creen, que es bueno para las enfermedades de las amígdalas y boca, y que en esta parte son propensos a las enfermedades de los diferentes tipos de agua de los Alpes que producen en las tragaderas y zonas cercanas.

[13](45) De Carnunto (convento romano en Austria) en Panonia a la costa de Germania, donde se da el ámbar, hay cerca de 600 millas, de la que se sabe recientemente, y enviado por los romanos un caballero a comprar ámbar para Julianus, empresario de juegos de gladiadores para el emperador Nerón. El caballero corriendo la costa y los mercados del país, trajo tanto ámbar que las redes destinadas a proteger el podio contra las bestias salvajes fueron atadas con botones de esa sustancia, y las armas, los bienes y cualquier aparato durante un día, era de ámbar. (46) La pieza más grande que trajo pesaba trece kilos. Es cierto que el ámbar nace también en la India. Arquelao, que reinó en Capadocia, afirma que de este país se trae en bruto pegado a la corteza de pino y que se pule y limpia cociéndolo en la grasa de cerda que da leche. Se demuestra que primeramene su estado fue líquido, al ver en el interior, gracias a su transparencia, diversos objetos, como: hormigas, moscas, lagartijas. Es evidente que estos quedaron pegados en el ámbar todavía líquido, y han permanecido encerrados cuando se endureció.

XII. (47) [1] Existen varios tipos de ámbar. El blanco tiene el mejor olor, pero ni el blanco ni el ámbar de color de cera son los más estimados: el ámbar rojo es el más querido, sobre todo cuando es transparente. Sin embargo, no debe ser demasiado brillante. Queremos que brille como el fuego, pero no como el propio fuego. El ámbar más buscado es el de Falerna, llamado así porque tiene el color de este vino y es cada vez más transparente y tiene un suave resplandor. (48) Algunas especies son recomendadas por un suave tono de miel cocida. Pero también sabemos que podemos darle el color que usted desee: externamente con la grasa de cabrito y la raíz de anchusa; se tiñe púrpura.

[2] Luego ya añadir, que con la fricción de los dedos recibiendo el calor de la vida, atrae hacia sí mismo paja, hojas secas, cortezas, como la piedra imán atrae el hierro. Los trozos de ámbar en aceite quema con una llama más ligera y más duradera que la mecha de lino. (49) Este alcanza precios exorbitantes como un artículo de lujo, una pequeña efigie humana de ámbar es más caro que un hombre vivo y fuerte. Si bien esta no es una censura: en los propios objetos corintios que gustan de cobre mezclado con oro y plata, en las tallas, la habilidad y el talento del artista. Ni decir de los murrinos y del cristal. Y las cuentas que se llevan en las orejas, y en los dedos las piedras. En una palabra, en todos estos vicioso siempre hay ostentación o un uso placentero. Pero en el ámbar nada, solo la sensación deliciosa del regalo.

[3] (50) Domicio Nerón, entre otros de sus muchos portentos, había dado el nombre de ámbar al cabello de su esposa Popea, e incluso lo había llamado ámbar en algunos versos, y para que a ningún vicio le falte un hermoso nombre: ya desde ese momento, el color del ámbar fue buscado por las matronas para sus cabellos. El ámbar tiene algún uso en medicina, pero no por esto atrae a las mujeres. Los aprovechan desgastados como amuletos para los niños. (51) Según Calistrato, es bueno a cualquier edad contra la locura, y en la dificultad para orinar, bebido o en amuleto. Este autor ha creado una nueva variedad, un ámbar chryselectrum de color de oro, que ofrece por la mañana los tonos más amables. Este ámbar arde rápidamente, y estando cerca del fuego, prende sin demora.

[4] Dice también que cura las fiebres y otras afecciones llevado al cuello y de la oreja. Triturado con miel y aceite de rosa cura los males de los oídos, y la oscuridad en la visión aplastado con miel Ática; así como los trastornos del estómago. Por sí mismo el polvo, o bebido en agua con masilla. El ámbar por último es de gran utilidad para imitar las piedras que son transparentes, sobre todo la amatista, porque, como hemos dicho, se tiñe de colores.

XIII. (52) [1] Del lyncurio (fósil belemnita) estamos obligados a hablar por la obstinación de algunos Autores: para aquellos que no consiguen tratarlo como una especie de ámbar quiere a menos que sea una joya, y aseguran que el lyncurio es el producto de la orina del lince y una especie de tierra, que luego de arrojar la orina tan pronto como lo han hecho la cubren, celoso de que los hombres la utilicen (VIII, 57-2); (53) Y que tiene el mismo tono que el color del ámbar fogoso, y y se puede grabar y atrae no sólo las hojas y paja, también las tiras de cobre y de hierro que lo creyeron Teofrasto que lo supo de Diocles. Para mí, que todo esto viendo los detalles es una fábula, y creo que en nuestro tiempo nunca hubo piedra con ese nombre, y en consecuencia lo de las virtudes de los medicamentos del lyncurio, que tomado bebido echa los cálculos de la vejiga, y bebida en vino, o incluso llevándola de amuleto, cura la ictericia.

XIV. (54) [1] Ahora vamos a hablar de las piedras preciosas, comenzando con el más famoso. Y no nos limitaremos, sino que para ser útil al mundo, hablaremos de la indigna vanidad de los Magos, ya que principalmente acerca de las joyas y sus fábulas con las que han superado todos los prodigios por el atractivo de los recursos derivados de estas sustancias.

XV. (IV.) (55) [1] El mayor premio, no sólo entre las joyas, sino también entre todas las cosas humanas, se atribuye a los diamantes. Durante muchos años esta piedra se conocía como de los reyes, e incluso de muy poco reyes, se encuentran en las minas de metales, y muy rara vez, en un nodo de oro, aunque se piense que es el metal que lo acompaña, no nació con él. Los ancianos creían que los diamantes sólo se encuentra en las minas de Etiopía, entre el templo de Mercurio y la isla de Meroe, y dijeron que nunca fueron más grandes que una semilla de pepino, o que tenía más color.

[2] (56) Hoy en día se sabe de seis tipos. Los Diamantes de la India no nacen en las minas de oro, y se parece al cristal. De hecho, como el cristal es transparente, en un Hexágono unido, y termina en un punta, se ha constituido, cosa maravillosa, con las dos caras, como si se hubieran unido por la base 2 pirámides. En tamaño, es como el núcleo de una avellana. Es parecido el diamante Arábigo, y de similar nacimiento sólo que es más pequeño. Otros diamantes tienen la palidez de la plata, y no nacen sino en el centro del más perfecto oro.

[3] (57) El juicio de todos los diamantes está en el yunque, y resistiendo los golpes de modo que el hierro rechaza e incluso divide. De hecho, la dureza es increíble, triunfa frente al fuego y no se se da incandescencia, (por su fuerza indomable se ha dado el nombre que lleva, en griego). Se da el nombre de una especie de cenchron, que es del tamaño del mijo. Otro llaman Macedonio que se encuentra en las minas de oro de Filipo, que es también el tamaño de una semilla de pepino. (58) Sólo los diamantes de la zona de Chipre, que encontramos en esta isla, tiene en el color de cobre, y en acerca de las virtudes como medicamento, lo vamos a discutir como el más eficaz de todos.

[4] Después de estos está el diamante siderite de resplandor como hierro metálico, pesa más que todos los demás, y difiere en sus propiedades: de hecho, se rompe con golpes de martillo, y se puede perforar con otro diamante: lo que sucede también al de Chipre. También, por decirlo brevemente, son bastardos que tienen de diamantes el nombre solamente. (59) Por otra parte, este fenómeno que hemos tratado de enseñar a lo largo de esta historia, y que afecta a afinidad y repulsivo en las cosas, o, en griego, las simpatías y antipatías, se manifiesta más claramente en ninguna parte. De hecho, la fuerza invencible que desprecia los dos naturalezas más violentas, el hierro y el fuego, rompe con la sangre de cabra, pero esta no debe ser fresca ni estar caliente, y hay que poner a remojo el diamante, y, aún incluso entonces puede romper el martillo y el yunque de hierro, si son de los mejores.

[5] (60) ¿Qué mente inteligente o qué casualidad, o cómo el conocimiento de esto? ¿Bajo qué conjeturas les llevó a hacer este experimento misterioso, con el más sucio de los animales? (recoge un bulo exparcido para esconder la técnica secreta del cortado siguiendo el plano paralelo a las caras) Dicha invención, sin duda, es debido a la bondad de los dioses, y nadie debe buscar las razones en la naturaleza, se debe buscar sólo su voluntad. Cuando uno tiene éxito en romper el diamante, se rompe en fragmentos tan pequeños, que apenas se ven para tomarlas los grabadores, que las engastan en hierro (brocas), y entran con facilidad a través de él en las sustancias más difíciles.

[6] (61) Diamante tiene una gran antipatía por el imán que hace consigo no atraer el hierro, o si el imán ha atraído el metal, hierro con diamantes se elimina. El diamante, además, neutraliza venenos, disipa los problemas de la mente, sacando los temores vanos, por lo que le dan algunos el nombre ananciten (que atrae a los dioses). Metrodorus Scepsius, sólo que yo sepa, dice que se encuentran diamantes en Alemania y en la Isla Basilia, donde se produce el ámbar, y en diamantes, los prefiere a los de Arabia, pero ¿quién podría poner en duda la falsedad de esta historia?

XVI. (62) [1] En rango las segundas después del diamante están las perlas de la India y Arabia, las cuales abordamos en el noveno libro IX, (54 y ss.) Entre las cosas marinas.

(Capitulo V.) El tercer grado se atribuye por varias razones a las esmeraldas. No hay color más agradable a la vista, porque, aunque la vista se fija hambrienta sobre la hierba verde y las hojas, lo hace con mayor gusto contemplando las esmeraldas, pues ninguna cosa en verde verde tiene comparación con esta piedra.

[2] (63) Además, entre todas las piedras es la única que llena el ojo sin hartarse: incluso cuando se esta cansado de mirar detenidamente algunos objetos, se recrea la vista en una esmeralda y aplaca, que no hay nada mejor para los ojos para los talladores, ya que este suave tono verde calma la fatiga del cuerpo. Además, vista de lejos, la esmeralda hace ver más grande a larga distancia, comunicando al aire ambiente un tinte verde. Ni el sol ni la sombra, ni las candelas, le cambian en nada su brillo moderado, transparentándose con facilidad según su espesor, lo cual no hace en el agua. (64) La mayoría de las esmeraldas son cóncavas, para recoger los rayos de luz. Si esto se deja hacer a los hombres, les está vedado esculpirlas. Además, la dureza de las esmeraldas en Escitia y Egipto es tal que no sería posible vulnerarlas. En cuanto a las placas de esmeralda, para ver imágenes con forma de espejo. El emperador Nerón miraba con una esmeralda a los gladiadores luchando.

XVII. (65) [1] Hay doce tipos de esmeraldas. Las más famosas son las escitas, y se llaman así por la provincia donde se encuentran. Ninguna es de mayor dureza ni menor en defectos, y todas estas esmeraldas son superiores al resto de piedras, tanto es la esmeralda Escitia superior al de otras especies. Las esmeraldas Bactrianas, son vecinas en lugar de origen, también en alabanzas. Así como que se recogen, por ejemplo, en las fisuras de las rocas, donde los vientos etesios soplan, brillando, al mover por la acción de estos vientos mucho las arenas. Pero es seguro que son más pequeñas que las de Escitia. El tercer lugar y más grande en Egipto es la esmeralda que se extrae de las rocas en las colinas que rodean la ciudad de Coptos (En griego, capital del nomo V, cerca de Tebas,) en la Thebaida (Provincia romana al sur de Egipto).

[2] (66) Otros tipos de esmeraldas se encuentran en las minas de cobre. De ahí que el primer rango de entre este último lo tienen las esmeraldas de Chipre. El mérito es un color claro pero las distingue una especie de humedad grasa, con una transparencia que imita la de la mar, y como tal refleja su brillo y se transparenta. (Esto es lo que expele y recibe la vista). Se dice que en Chipre, sobre la tumba de un rey llamado Hermiae, al lado del salazón del pescado, había un león de mármol con ojos de esmeralda. La luz que desprendía, era tal, incluso dentro del agua, que los atunes de terror huyeron. Los pescadores se sorprendieron de no sacar largo tiempo pescado; hasta que al final cambiaron las gemas de los ojos.

XVIII. (67) [1] Conviene mostrar los vicios, e informar de las faltas en las esmeraldas. Hay, defectos comunes a todas, y otras, defectos nacionales comunes. Así las esmeraldas de Chipre no tienen uniformidad de color verde en todas partes en una misma esmeralda, no guardando ni el tono ni la continuidad de la esmeralda Escitia. En algunas piedras se presentan sombras oscuras o que empañan el color, y también se rechazan incluso cuando lo aclararan. (68) Por los defectos se distinguen diversos tipos de esmeraldas. Algunas son oscuras, y se les llama ciegas: las demás tienen una densidad que altera la transparencia, mientras que otras no lo son de una manera uniforme por la sombra, otras son desgraciadas por las nubes que no debe confundirse con las sombras de las que acabamos de hacer referencia:

[2] En efecto, la nube es la falta de verde esmeralda que no está en todas partes, que blanquea, pero y que en la superficie no deja pasar la vista. Estos son los defectos de color. De las faltas en el cuerpo están, los pelos, la sal, y el plomo. (69) Después de las especies enumeradas se encuentra las esmeraldas de Etiopía, que están, escribe Juba, a tres días de camino de Coptos. Son de un color verde brillante, pero es raro encontrarlas pura e uniformes de color. Demócrito reúne en esta clase de esmeraldas de Thermiaeeos y las de Persia. Las primeras son convexas y redondeadas, y las últimas no tienen transparencia, pero son uniformes en la sombra y muy agradable, que se reúne la opinión de satisfacer la vista, y estas esmeraldas semejan los ojos de los gatos y panteras, que brillan sin ser transparentes; pierden su brillo al sol, y brillan en la sombra, y relumbran más lejos que las demás. (70) El vicio de todas estas esmeraldas, es tener una sensación de color verde o aceitoso. Pero estando en el sol, es cierto, claro y nítido, que no son de color verde.

[3] Estos defectos son especialmente sensibles en las esmeraldas de Ática, que se encuentran en las minas de plata en un lugar llamado Thoricos (IV, 11, 2). Siempre menos grasosas y más bellas, vistas cuanto más de lejos. A menudo, tienen plomo, es decir, puestas al sol al verlas parecen plomo. Una falta notable y especial es que algunas envejecen, perdiendo el color verde y deteriorándose al sol.

[4] (71) Después de aquellas esmeraldas, están las que proceden de Media (región de los Medos, noreste de Iran), los que ofrecen la mayor variedad de matices; a veces están más cerca del zafiro. Son ondeadas y representan algunos objetos naturales, por ejemplo, amapolas, aves, plumas, el pelo y cosas así. Las que no nacen plenamente verdes mejoras su belleza verde con vino y aceite. Y no las hay más grandes.

[5] (72) No sé si en la ciudad de Calcedonia produce esmeraldas desde que las minas de cobre de esta localidad se han agotado. Además, estas esmeraldas siempre han sido muy pequeñas y de muy poco valor. Frágiles e de un incierto color verde como de las plumas de los pavos reales y los cuellos de las palomas. Más o no tan bueno, dependiendo del ángulo desde el que se las mire, se observan las venas y las escamas. (73) Y un defecto peculiar que se llama en griego sarcion, es decir, carnosidad. Las montañas cerca de Calcedonia, que establece, se llama Smaragdites. De acuerdo a Juba la llamada esmeralda chlorano la encastran en Arabia en los adornos de los edificios, así como la llamada piedra de alabastro egipcio. Según el autor, cuanto más cerca de las montañas del Monte Taygetus son similares a las de Media; y también a las que encuentran en Sicilia.

XIX. (74) [1] Se encuentra junto a las esmeraldas la piedra llamada Tanos. Ella viene de Persia, se trata de un verde poco agradable y sucia por dentro. También se las llama esmeraldas chalcosmaragdos de Chipre, enturbiadas con venas de cobre. Teofrasto informa, en los comentarios egipcios que el rey de Babilonia envió al rey de Egipto, como presente, una esmeralda de cuatro codos de largo y tres de ancho. El mismo autor dice que Egipto, en un Templo de Júpiter, hay obeliscos con cuatro esmeraldas, de cuarenta codos de altura, y cuatro codos de ancho en un extremo y dos en el otro.

[2] (75) y que cuando escribió había en el templo de Hércules en Tiro, una gran columna de una sola esmeralda, si embargo, no es una verdadera esmeralda, porque efectivamente, hay falsas esmeraldas, y vimos un bloque en Chipre mitad esmeralda y mitad jaspe, sin estar acabado el humor. Apion, lo llama Plistonices, dejó escrito recientemente que en tiempos en el laberinto de Egipto, había un Serapis de una sola esmeralda, de nueve codos de altura.

XX. (76) [1] Muchos creen que los berullos (berilos) son de la misma naturaleza que las esmeraldas, o al menos parecida. Se producen en la India, rara vez se encuentran en otros lugares. Se tallan las piedra con ingenio de los artesanos a seis ángulos para que no despierte el color turbio, quedando uniforme por la reflexión de los ángulos. Con otro corte no brillan. Los más apreciados son los que imitan el verde de un mar en calma. En segundo lugar están los chrysoberullos, un poco pálidos, pero el brillo es tirando al color del oro.

[2] (77) vecinos y bastante similar a estos, pero más pálidos y algunos lo tienen por un género particular, están los llamados chrysoprasum. En cuarto lugar se encuentran los hyacinthizontes, el quinto para los llamados aeroidis (del color del cielo), el sexto, los cerinos; en el séptimo, los oleaginosos es decir, del color del aceite, por último, aquellos que parecen de cristal. Estos tienen filamentos y suciedad, y poco a poco pierden su brillo, que son vicios en todos. (78) Los indios por ser inusualmente alargados, dicen, que esta es la única piedra que puede ser preciosa, después de haberlos perforado, atados con pelo de elefante. Están de acuerdo de no perforar los que son absolutamente impecables, y sólo para incrustar en los bordes pequeñas cabezas de oro.

[3] Algunos prefieren hacer de los cilindros de piedra pendientes, porque su longitud los hace preferibles. (79) Algunos creen que nacen ya angulosos pero naturalmente, y que horadados son más agradables quitada la médula de su blancura, y con el oro en las superficies en este caso es el brillo, porque simplemente al reducir el espesor aumenta la transparencia. Además de los defectos mencionados anteriormente, están sujetos a las mismos vicios y deficiencias que las esmeraldas, y algunas escamas. Dicen que a veces, se encuentran en el mundo romano, en torno al Ponto. Los indios, hallando la manera de colorear el cristal, han encontrado la manera de imitar diversas piedras preciosas, y especialmente los Berilos

XXI. (VI) (80)[1] El Ópalo difieren muy poco de estas y mucho entre si, aventajándole solo las esmeraldas. La India es también su única madre. Tienen un gran mérito entre las piedras preciosas, Siempre se describen con infinita dificultades, porque en ellas se encuentra el sutil fuego del carbunclo, el purpurino brillo de la amatista, el verde esmeralda del mar, y todos estos colores brillan hermosamente mezclados. (81) Algunos lo han comparado al efecto global del ópalo armenium (XXXV, 47 ), color utilizados por los pintores, los demás lo semejan a la llama ardiendo de azufre, o del fuego en el que se arroja aceite. El ópalo tiene el tamaño de una avellana, y hay entre nosotros sobre el una anécdota memorable.

[2] Hoy en día existe un ópalo por el que Antonio desterró al senador Nonius, hijo de Nonius Struma al que el poeta Cátulo (verso 52) expresó su indignación al verlo sentado en la silla de Curul y antepasado de Servilius Nonianus al que vimos cónsul. Nonius desterrado, dejó sus bienes, llevando solo su anillo. (82) Cierto es considerar, que fue estimado en 20.000 sestercios. Singular crueldad, y singular pasión por el lujo de Antonio no dejándole una piedra preciosa, y no menos singular la obstinación en Nonius, que se rebela a su prohibición, ya que vemos como las fieras cortan partes del cuerpo (VIII, 47) por las que saben que están en situación de riesgo.

XXII. (83) [1] Los defectos del ópalo es un color que dibuja la flor llamada heliotropo, o al cristal o de granizo, también asperezas como granos de sal, o puntos que ofenden el ojo. Y no es la piedra que imitan mejor los indios, que utilizan colores de vidrio, y es que se equivocan. Se reconoce el engaño a la luz del sol: el falso Ópalo expuestos a los rayos de esta estrella y entre los dedos y el pulgar, da un solo color, que limita al cuerpo de la piedra, el ópalo verdadero ofrece matices diferentes y sucesivas reflexiones que son más fuertes, a veces en una dirección, a veces en otra, y funde la luz en los dedos.

[2] (84) Esta piedra, por su gran belleza, fue llamada por la mayoría paederota. Autores hay que la hacen una especie particular se sabe, dicen, que los indios la llaman sangenon. Aseguran que también se encuentra en Egipto, Arabia, y muy vil en el Ponto y, en Galatia (Galia en el centro de la actual Turquía), y Thasos y Chipre. Esta piedra tiene la belleza del ópalo, pero el brillo es menos fuerte, y es raro encontrarla sin asperezas. La sombra es azul y del morado cielo pero no tiene el verde esmeralda. Se prefiere la que el brillo se atenua con el color del vino, al que se aclara similar al agua clara.

XXIII. (85) [1] Las piedras hemos discutido hasta ahora se reconocen como superiores a las demás, esto debido principalmente por el parecer de las mujeres "máxime senatus consulto" (el último juicio a tener en cuenta). Hay menos certeza acerca de las decisiones de los hombres. Porque el precio de cada piedra depende de la voluntad de cada uno y especialmente de la rivalidad, como por ejemplo, cuando el emperador Claudio usó Sardónicas y esmeraldas. El primer romano que hizo esto fue Escipión el Africano con las Sardónicas, como dice el historiador Demóstrato, ya que esta piedra tiene alta estima entre los romanos, por lo que le daremos el siguiente lugar. (86) Se conocía la Sardónica, como su nombre indica, en Sarda, y se caracteriza por un color blanco, como la uña sobre la carne humana, translúcidas.

[2] informan Ismeniass, Demostratus, Zenothemis, y Sotacus, que así son las indianas, y llaman así a todas las demás que son ciegas es decir no transparentes. (87) Las cuales hoy han perdido el nombre. Las de Arabia no tienen ningún rastro de color, con el que se comenzó a caracterizar las Sardónicas de diferentes colores, a saber, negro o azul para el fondo, y la uña bermellón, rodeados por color blanco, de modo que el blanco va con bermellón, con un tono de púrpura. Zenothémis escribió que los indios no estiman las Sardónicas, a pesar de llegar a ser bastante grande para hacer empuñaduras de espada. (88) Como cierto se dan en la India en los torrentes al desnudo, y que en el mundo romano, fueron las primeras buscadas, porque, casi solo ellas entre las piedras esculpidas (para sellos) no levantan la cera.

[3] Nuestro ejemplo ha sido convincente para los indios, que ahora las estiman. La gente vulgar las perfora y las pone como un collar, y es argumento y prueba que son de la India. Las de Arabia se destaca por un círculo de color blanco brillante y bastante grande, que brilla en los lugares tallados en piedra o en los lados, pero en los mismos puntos, y tiene debajo un fondo negro. (89) Este fondo, está en las Indianas y es de color de cera o cuerno, con un círculo blanco también.

[4] Hay también un reflejo del arco iris pero la superficie es más roja como las las costras de las langosta de mar. Se rechazan las que tienen defectos que se parecen a la miel o el cieno, también rechazamos aquellas cuyo círculo blanco se extiende, y no está claramente detenido, es irregular o cortado por cualquier otro color. De hecho, no agrada que nada perturbe la regularidad de este. Asimismo, hay Sardónicas de Armenia, muy estimadas, salvo que el círculo es pálido.

XXIV. (90) [1] debe ser tratado ahora la naturaleza del ónix a causa de su nombre (ónice sardónice). Este nombre, atribuido al mármol de Carmania, del que se convirtió en una piedra preciosa. Sudines dice que hay un blanco similar a la una uña humana, y más colores como el berilo, el sardo y el jaspe. Zenotemis dice, que el ónix de la India presenta diferentes matices, un color de fuego, un tono negro, un tono de córnea con vetas blancas que cierran como un ojo, o venas oblicuas que aparecen a través de ellos. Sotacus habla del ónix de Arabia que es diferente de los demás: ónix india, está rodeado de pequeños círculos rojos, cada uno con un área blanca o más, y presenta una disposición diferente de la India Sardónica, que tiene puntos, pero que aquí estos son círculos.

[2] Por se encuentran ónix negro, con áreas blancas.

(91) Satyrus dice que el ónix que hay de la India es carnoso, tomando parte del carbunclo, una parte de la amatista y el berilo, y rechazó todas estas variedades. Junto a él, el verdadero ónix que tiene muchas venas y variadas, con zonas blancas en todos los tonos, pasando de uno a otro dando un matiz que no puede ser descrito, dando un conjunto armonioso y encantadora apariencia. No cambia la historia de la sarda (sardónice), cuyo nombre está ya en la Sardónica pero antes, trataremos de las piedras de colores de fuego.

XXV. (VII.) (92) [1] El primero es el carbunco, llamado así por su semejanza con el fuego y sin embargo, no sienten la llama, que han sido llamado por algunos ignífugos. De este género son el indio y garamantico también llamado charchedonio, a causa de su riqueza en Cartago. Luego se incorporó los Etiópico y Alabandicos, los cuales nacen de la piedra de ortosis (V, 29, 6), en la Caria, pero más perfecto es el Alabanda. Además, se dividen en varones los que más resplandeces, y hembras, de un brillo más lánguido.

(93) en los varones, los hay más claros y más oscuros, y otros que puestos a la luz de sol son más brillante que otros.

[2] Los que más se estiman son los amethystizontas, es decir, aquellos cuyas luces salen del color violeta amatista, y en segundo lugar se nombran los syrtitas que tienen en la punta un brillo radiante. Dondequiera que se encuentran se conocen por el brillo que desprenden al sol. (94) Satyro dice que los Indianos no son claros, y son casi siempre sucios, y siempre con un brillo oscuro. Los etiópicos, pastosos, no dejan pasar la luz, brillan como fuego con humo. Según Calistrato, el brillo de un carbunclo ha de ser de color blanco, con una nube en los extremos al arrimarse a la vista, y rojo como el fuego cuando lo levantamos en el aire, de ahí el nombre de carbunclo blanco que se encuentra en muchos Autores.

[3] El carbunclo de la India, tiene un brillo más lánguido y aburrido, los llaman lignyzontes; (95) los carchedonios (cartagineses) son mucho más pequeños, en la India hay, quienes los excavan hasta de un sextario. Según Arquelao, los cartagineses tienen un aspecto más oscuro, pero expuestos a la luz del fuego o el sol, despiden oblicuamente, e irradian más que otras en la sombra, en los hogares, parecen púrpura, y tienen el color del fuego al aire libre, la luz del sol, tan brillantes que parecen despedir centellas. Sellando con el carbunclo, la cera se derrite, incluso en la sombra. (96) Varios autores han escrito que el indio es más blanco que el cartaginés, y, que opuesto con inclinación pierden el brillo; además, de los masculinos de Cartago, dicen que arden en el interior como estrellas, mientras que las hembras ponen todo su esplendor hacia fuera;

[4] Los Alabandicos son más oscuros y ásperos que los otros, Nacen en las cercanías de Mileto y presentan el mismo color que la tierra, y no sienten el fuego. (97) Según Teofrasto, también están los Orchomenos de Arcadia y Quíos, los Orchomenos son más oscuros también se usan para hacer espejos. Los Troezenios son muy variados, y salpicados de manchas blancas, y los Corintios, pero son más pálidos hacia el blanco, que también vienen de Massilia (¿Marsella?). Bocchus escribe que son encontrados en el territorio de Olisipon (Lisboa), y se extraen con gran mano de obra, con tierra arcilla y está quemado por el sol.

XXVI. (98) [1] Es difícil distinguir los diferentes tipos, el arte de lapidario puede hacer distorsionar los matices y obligarlos a reflejar los colores. Incluso es posible dar el brillo al carbunclo que le falta, dejándolo macerar durante catorce días en vinagre. Dura el brillo otros tantos meses. Es perfectamente forjado con carbunclo vidrio, pero reconocemos el engaño con la piedra (de afilar), al igual que todas las piedras artificiales, son más blandas, y frágiles. A veces tienen unas pequeñas burbujas que brillan como la plata.

XXVII. (99) [1] Se encuentra una piedra en Thesprotia (Grecia) llamada antracita, fósil y similar al carbón. Aquellos que escribieron que también se encuentra en Liguria (Génova) se equivocan, creo, acaso en su tiempo. Dicen que está rodeada por unas vetas blancas, y cuyo color es como el fuego de las piedras se ha descrito anteriormente. Cosa singular! arrojados en el fuego, parecen muertas, y al contrario, rociadas con agua, se encienden y resplandecen.

XXVIII. (100) [1] Conocida es, la sandastros (rubí), llamada por algunos garamantite (granate). Encontrado en La India en un lugar del mismo nombre, y se puede encontrar también en el sur de Arabia. Que se alaba especialmente su fuego interior, que es por así decirlo, como una sustancia transparente que parecen estrellas brillantes, gotas de estrellas doradas que están siempre dentro, nunca en la superficie. Además, las ideas de los grupos religiosos se adjuntan a esta piedra, ya que se muestran en número y con la disposición de las Híades, razón por la cual la emplean los caldeos en sus ceremonias.

[2] (101) Una vez más los machos se distinguen por un oscuro y vibrante color, que transmite a los objetos. Se dice que los de la India obscurecen la vista. El fuego de las hembras es más suave, brillando de manera extravagante. Hay quienes prefieren las de Arabia a las de la India, que dicen que se asemeja a un berilo ahumado. Ismenias afirma que es demasiado suave la sandastros para ser pulida, y que debido a ello, lo llaman sandristias. El punto en el que todos están de acuerdo es que el número de estrellas, cuanto más sube el precio de la piedra.

[3] (102) Por la similitud del nombre, a veces se confunde con la sandaresi, convocada por Nicanor como sandaserion, y otros sandareson. Algunos, le dan el nombre de sandastrum, y llaman sandaresum a los que nacen en la India, guardando el nombre del lugar que los da. Los que tienen color de manzana o del aceite verde, nadie los hace caso.

XXIX. (103) [1] En la gama de las piedras ardientes está la llamada lychnis, resulta agradable sobre todo a la luz de las lámparas. Se la encuentra al lado de la Orthosiam, cerca de Caria, pero la estimada es de la India. Que algunos han llamado el carbunclo menos intenso, y el lychnis en segundo lugar, que se asemeja a la flor llamada Júpiter (XXI, 33-1 , y 39, 1). También difiere de otras variedades: en que resplandece de color púrpura, otra de escarlata. Calentado o por la fricción de los dedos, atrae a la paja y de los filamentos de papel.

XXX. (104) [1] La piedra de cartago dicen que tiene la misma acción, pero menor que la anterior. Se encuentra en Nasamones (Herodoto libro IV CLXXII aprox. Libia) en los montes, y dicen los habitantes, de lluvia divina. Es descubierta con la luz de la luna, cuando está llena.(recuerda la broma actual de los gamusinos) Cartago fue una vez el depósito. Arquelao dijo que también está en Egipto, cerca de Tebas, y son frágiles, y nervadas similar a las brasas muertas. Se ha usado esta piedra y la lychnide para jarrones para beber. Además, todas las piedras ardientes resisten extremadamente la escultura, y si se utilizan para el sello, se quedan las ceras pegadas.

XXXI. (105) [1] Por el contrario, el sardo es muy útil para esta cosas, el sardo, cuyo nombre es parte de Sardónica. Esta piedra es común. Encontramos los primero en Sardibus, pero la mayoría proceden por estimación de cerca de Babilonia, donde en determinadas canteras, las encontraron adheridas a la roca, en el corazón de las piedras. Se dice que esta producción se ha agotado en Persia, pero varios otros lugares lo suministran, por ejemplo Paros y Aso. La India tiene tres especies: uno rojo, un segundo que por su aspecto lo llaman pringoso, una tercera que tiene venillas de plata.

[2] (106) El sardo indio es transparente, los árabes son más opacos. También hay alrededor de Leucada, Epiro y de Egipto, que engarzadas debajo de las hojas de oro. Entre estos los machos tienen más brillo; las hembras son más gruesas y más mate. Anteriormente era piedra preciosa más usada: realza las comedias con ellas Menandro y Filemón. Todas las piedras transparentes, pierden el resplandor muy lentamente, pero entre los líquidos de aceite es el que más acerca a ellos. Se ignora el sardo color miel, y mucho menos el sardo de color cerámica.

 

XXXII. (107) (VIII.) [1] El topacio se encuentra todavía en muy alta estima, cuando se encuentra, es preferible a todas las demás piedras.

[2] Se da el caso de que los piratas trogloditas arribaron en una isla llamada Citis en Arabia (VI, 34, 2), después de haber sufrido el hambre y la tormenta, y escarbando hierbas y raíces, encontraron topacios: esta es la opinión de Arquelao. (108) Juba afirma que la isla de Topazum (VI, 34, 1) se encuentra en el Mar Rojo, a unos 300 estadios de navegación del continente, que se encuentra rodeada por nieblas, y a menudo la buscan los navegadores, que ha tomado en esta ocasión, el nombre que lleva, en efecto topazim significa búsqueda, en el idioma troglodita;

[2] Filemón, prefecto del rey, los había traído por primera vez, y se los dió a la reina Berenice, la madre de Ptolomeo II, y mucho le agradó a la princesa, entonces le hicieron con esta piedra, a Arsinoe, esposa Ptolomeo Filadelfo, una estatua de cuatro codos de alto, que fue consagrada en el templo llamado el templo de oro. (109) Los autores más modernos, dicen que también hay topacios con Alabastro en Tebas. Distinguen dos especies, el chrisolito Prasoide, que se asemeja a la crisoprasa, porque todos parecen del color del jugo de puerro. El topacio es la mayor de piedras preciosas y es el único entre las nobles y estimadas. Se pule con la piedra de afilar de Naxos (XXXVI, 10). El Topacio incluso se desgasta.

XXXIII. (110) [1] Se habla de ella más como una piedra por su apariencia que por su valor, la Turquesa, que es de un color verde pálido. Ella está mirando la India, entre los montes de la región del Cáucaso donde habitan Hyrcanos, Sacas y Dahas. Es de gran tamaño, pero llenA de agujeros y suciedad. En Carmania se encuentra la mejor y más bella. pero en una y otra parte está en las rocas inaccesibles y heladas, que hace incrustadas en otras piedras, en forma de ojo. Los hombres acostumbrados a andar a caballo sienten pesar de subir hasta esas alturas, el peligro los asusta.

[2] (111) Esta es la razón por la que las tiran con hondas, y las derriban con el musgo que las rodea. Este es el adorno que les gusta llevar el cuello y dedos, por lo que su riqueza es su gloria, y que cuenta todas las piedras que han sacrificado desde su infancia. Pero este éxito es variable: algunos, a la primera vez, las derriban, y muchos que no derriban ninguna. Esta es la llamada caza de turquesas. Se les da forma cortándolas, además, rompen con facilidad.

[3] (112) Las más estimadas tienen el color de la esmeralda, que muestra que lo que agrada no es de ella. En Oro se engastadas y no hay ninguna piedra para este metal que luzca mejor. Las más bellas pierden su color con aceite, ungüento y puro vino, las menos hermosas la tienda mejor. No hay piedra más fácil de forjar a través del vidrio. Autores dicen que las han encontrado en Arabia, en el nido de unos pájaros llamados melancoryphus (cisne de cuello negro).

XXXIV. (113) [1] Hay otros tipos de piedra verdes. La piedra más vil es la Prasius. otra especie tiene puntos como de sangre. y una tercera que tiene tres líneas blancas. En todas estas especies la Crisopasa es la preferida, que también tiene el color del zumo de puerro, pero tira un poco al topacio de oro: el tamaño es tal que, hacen vasos de góndola, y cilindros a menudo.

XXXV. (114) [1] La India, que produce estas piedras, también produce el nilion. Tiene un brillo apagado, fugaz, y cuando y fija los ojos, engañosa. Sudines dice que también están en el río de Sibero en Atica. El Color como un topacio ahumado o, un topacio de color de la miel. De acuerdo a Juba, se produce en Etiopía a lo largo del río que llamamos el Nilo, y de ahí viene el nombre lleva.

XXXVI. [1] La molochites (¿malaquita?) no es transparente y es un verde más oscuro y más mate que la esmeralda, el nombre viene de la malva (¿?), que tiene su color. Es bueno para hacer sellos, y está dotada de la virtud de proteger a los niños de los peligros.

XXXVII. [1] (115) El Jaspe es verde y, a menudo diáfano, y aunque muchas piedras le ganan, mantiene una alta reputación desde la antigüedad. Varias regiones producen jaspe: la India, como un jaspe esmeralda. En la isla de Chipre, el jaspe es duro verde claro; En Persia, el jaspe es como un cielo azul, y la llaman aerizusa por esta razón, también lo es el jaspe del Caspio. Verde obscuro en las orillas de Termodonte; púrpura en Frigia, un entre verde y púrpura, triste y sin brillo, en Capadocia. Importa menos distinguir las naciones que la bondad de cada uno.

[2], (116) La primera es la que tiene algo de la púrpura, el segundo de rosa; en tercer lugar, la esmeralda. Los griegos han dado a cada uno el nombre de las especies al color. El cuarto es llamado el Borea, parece la mañana de un día de otoño, y que se conoce como aerizusa. Hay uno parecido al jaspe el sardo, y que imita el color violeta. Otras especies no son menos estimadas, pero en todas las verdes tienen el vicio de parecer cristal o similar, o que tengan el color de ónix.

[3] Todavía hay jaspe terebintaceo; de inapropiado nombre, creo, porque esto es como constar de varios géneros de jaspe. Los mejores de estas piedras se usan engarzados en oro, pero si está incluido el oro, que solo abarque los bordes de la piedra. (117) Parece que entre los defectos está que brilla poco, y con un resplandor visible desde lejos, el grano sal, y todos los defectos comunes a otras piedras (como ya se ha dicho). El falso jaspe de vidrio; lo reconocemos porque esparcen sus luces apagadas, en lugar de concentrarlo. La piedra llamada sphragidas no difiere deL jaspe, es común entre las gemas porque es muy buena para hacer sellos.

[4](118) Si bien en Oriente, se dijo, que la llevan todos para amuletos, de la variedad de Jaspes, que se asemeja a una esmeralda, que es a menudo de corte transversal en el centro por una línea blanca: que la llaman monogrammos; y si ofrece varias líneas polygrammos. No voy a dejar de observar de paso la vanidad de los Magos, que dicen ser esta piedra beneficiosa para los que tienen que hacer discursos. Hay un conjunto de jaspe ónice, y que llaman iasponyx. Jaspe como una nube, que imita los copos de nieve, jaspe estrellado con puntos brillantes; jaspe similar a la sal de Megara (XXXI, 41, 3), y el jaspe como ahumado que se llama capnias. Hemos visto un jaspe de 16 onzas, con el que se hizo una efigie de Nerón en armadura.

XXXVIII. (119) [1] También dedicamos un párrafo en particular, al cyanos (piedra azul), un nombre que se aplicó anteriormente a un jaspe, debido a su color azul. El más bello es la cyanos de Escitia, y luego la de Chipre, y el de Egipto. Se imita muy bien con tintura de cristal, y esta invención es debida a un rey Egipto estaba en su gloria, lo grabó en los libros. La cyanos se divide en varones y hembras. A veces se parece al polvo de oro, pero de otra manera que el zafiro

XXXIX. (120) [1] De e hecho, los zafiros son ceruleos. Raramente es azul con un tono dorado. Lo mejores son los Medos. Pero ningunos son resplandecientes. Además, esta piedra no vale para escultura, por tener centros cristalinos. El zafiro azul del mar se considera masculino.

XL. (121) [1] Lo siguiente son las piedra purpúreas, y aquellas que derivan del morado. A la vanguardia en la India están las amatistas. Pero también hay en la parte de Arabia que linda con Siria y que llamamos Petra, en Armenia menor, en Egipto, y Galatia. Los de Thasos y Chipre son viles y menos estimadas. Que viene el nombre del brillo que tienen hasta alcanzar el límite del color del vino, violeta antes de llegar a morado en algo no completamente igneo, pero que termina arrastrando una sombra de vino.

[2] Todas los amatistas son de color púrpura transparentes y fáciles de grabar. (122) Las amatistas de la India tienen un perfecto color púrpura, al que los tintoreros intentan tomarle ese bello color (IX, 62, 3). Porque resulta muy elegante y suave a la vista, y nunca ofende a los ojos como el carbunclo. Una variedad tira a este color, el jacinto, los indios llaman socon ese color, y de esto llaman gema sacondion. Otra variedad tiene un color más claro, y se llama sapenos; también la llaman pharanitis, la gente que bordea Arabia.

[3] La cuarta variedad es del color del vino. (123) La quinta es vecina del cristal, es casi blanco, de sombra púrpura muy desleída. No es preciosa, porque una hermosa amatista debe tener un púrpura lustroso, están ligeramente teñidas de rosado, con una reflexión de carbunclo. Algunos prefieren llamar a estas paederotas, otros Anterotas; otros las mejillas de Venus. (124) Los Magos vanidosos garantizan que la amatista impide la embriaguez.


[4] Y que si se incluyen los nombres de la luna y el sol, y se cuelgan del cuello con cabellos de cinocéfalo ("cabeza de perro", tal que Anubis) o, plumas de golondrina para preservarse de los maleficios. Y como las han de poner si se va a hablar con los reyes, que desvía el granizo y las langostas, cuando se recitan una oración que indican. En cuanto a las esmeraldas, que se les atribuyen similares virtudes se esculpen en ellas águilas y escarabajos. Sin duda que para mi son despreciables y burla para la raza humana quienes han escrito tales cuentos.

XLI. (125) [1] El jacinto es muy diferente, aunque desciende de este color vecino. Lo que le diferencia es el brillo púrpura, mucho más vivo en la amatista, y atenuado en el jacinto. Agradable a primera vista, pero desaparece antes de que pueda saciar los ojos, sin llenarlos, y es justo, ya que palidece más rápido que la flor del mismo nombre.

XLII. (126) [1] Etiopía, produce jacintos, y berilos, transparentes y con resplandor de oro; pero se prefieren a los de la India y, a los Tibarenae, (¿tribu caucásica?) que siempre varían. Los más pobres son los de Arabia, turbios, y variables; con un brillo que se ve interrumpido por parches de niebla, e incluso los que parecen limpios están como llenos de sus propio polvo. Los mejores se lo engastan en oro, que le dan un color blanquecino y una cierta sombra de plata. En en los demás, se pone un trozo de aurichalcum a continuación. Sin embargo estas piedras han dejado de ser empleadas como gemas.

XLIII. (127) [1] Se da el nombre de criselectro a una determinada piedra tirando el color a electrum, pero que es más agradable a la vista en la mañana. Se reconocen las Ponticas por su ligereza. Unos son duros y de color rojo, y otras blandas y sucias. Bocchus dice que se encuentran en España, en el lugar donde dijo que sacan cristal (XXXVII, 9), en la excavación de pozos de agua bajo nivel, y que se ven berilos de un peso de doce libras.

XLIV. (128) [1] Hay leucochrysi; que tiene a través una vena blanca. Existe capnias (¿jaspe?), variedad similar al vidrio y con un reflejo de azafrán, pero se imitan en vidrio, tal que el ojo no puede distinguirlo, pero el tacto descubre el fraude: los falsos no son tan fríos como los reales.

XLV. [1] Al mismo género pertenecen los melichrysi, color oro llamado así porque parece miel pura diáfana. Proceden de la India. Aunque duros, son frágiles, y no sin mérito. La India También produce la xuthon (¿topacio?) que allí es muy común y poco estimada.

XLVI. (129) [1] A la cabeza de la piedras blancas está la paederota pero podemos preguntarnos si las podemos ordenar por el color. (XXXVII, 22 y 40), con frecuencia se ha dado a esta piedra y lo es ahora, por privilegio, sinónimo de belleza. Sin embargo, existe una especie de paederota especial que merece este hermoso nombre, porque tiene la transparencia del cristal, y un verde aire, y un tipo de púrpura y algunos reflejo de vino dorado, que se refleja en el ojo al final, pero siempre rodeado por una corona de púrpura. y cada uno de estos, y todos a la vez.

[2] (130) Ninguna otra gema es más clara agradable y suave a los ojos. Es la más buscada de la India, donde la llaman sangenon; próxima a estas son las de Egipto, que se llama syenites; la tercera es la de Arabia, pero es áspera. La Póntica y la Asiática tienen un suave relumbre, pero la materia a es más blanda que las de Galatia, Tracia y Chipre. Como defectos de la paederota tienen poca vivacidad, y puede acarrear otros colores, y los más comunes a las demás piedras (XXXVII, 18).

XLVII. (131) [1] Próxima a las piedras blancas está la Asteria, por propiedad natural: tiene encerrado en sí mismo una cierta luz, como una pupila. Esta luz se mueve al inclinarla, y va de una parte a otra. Opuesto a los rayos del sol despide rayos blancos, como una estrella, de quien tomó el nombre. Es difícil de labras. Preferimos la de Carmania a la nativa de la India.

XLVIII. (132) [1] Similar y blanca es la llamada astrion blanco, y semejante al cristal, que se encuentra en la India y en las costas de Patalenes (Tracia). En el centro brilla como una estrella cuya luz se asemeja a la luna llena. Algunos atribuyen que lleva el nombre porque hace lo contrario de las estrellas a las que arrebata su la luz y ella la despide. El mejor es el de Carmania, que no tienen vicios; se llama una variedad cerauniam, y se estima menos si se parece a la luz de una lámpara.

XLIX. (133) [1] Célebre es al astrioten y loado por los que se ocupan de las artes mágicas y aseguran de que Zoroastro celebra las virtudes de su maravillosa magia.

L. [1] Sudines dice que las astrobales parecen ojos de pescado, y que suelta rayos blancos como el sol.

LI. (134) [1] Entre las piedras blancas sigue estando la piedra llamado ceraunia, (silex, también piedra del rayo) que absorbe la luz de las estrellas. Es cristalina, de resplandor ceruleo, y nace en Carmania. Zenotemis admite que es blanca, pero dijo que tiene dentro una estrella que va hasta el otro lado, y que hay pocas ceraunias brillantes, y si se ponen unos días en remojo de nitro y vinagre aparece la estrella, y en otros tantos meses pierden la luz. (135) Sotacus da dos géneros de ceraunias, uno negro y uno rojo. Él dice que su aspecto es similar a un hacha, que entre estas piedras aquellas que son de color negro y redondas son sagradas, y que por su significado se toman las ciudades y combaten las flotas, y que baetulos las llaman, pero que si son alargadas son ceraunias. Se afirma que hay aún otra especie de ceraunia extremadamente rara y buscada por los magos para sus operaciones, ya que sólo se encuentran donde ha golpeado un rayo.

LII. (136) [1] Estos Autores ponen cercana a la ceraunia a la piedra llamada Iris. (no coincide con la iris actual, Ópalo Noble) Se excavan en una isla en el Mar Rojo, a sesenta mil pasos de la ciudad de Berenice. Es muy similar al cristal. Asimismo, algunos han dicho que era la raíz del cristal. No sin razón la llaman iris: atravesada por la luz del sol, en un área cubierta, se proyecta en la pared, todos los colores del arco iris, y los colores cambian constantemente, aumentado la admiración y emoción por esta gran variedad. (137) Sin duda se trata de un hexaedro de cristal.

[2] Dicen que hay algunos que tienen los lados y ángulos desiguales, y que, expuestos al sol, al descubierto, dispersan y oscurecen el haz al caer sobre ellos, pero otros, en torno a la proyección de la luz, iluminan los objetos vecinos. Por otra parte, el iris de colores que como dijimos (XXXVII, 25, 3), cuando está a cubierto, lo que demuestra que no se encuentran en la piedra, que es el producto de la reverberación en las paredes donde hay sombra. Las más bellas son las que dan el mayor arco, y más similar a el arco iris. (138) Hay otro iris semejante a la cera, pero contrariamente es muy dura. Orus dijo que calcinada y molida, cura la picadura de la ichneumon, y nace también en Persia.

LIII. [1] La piedra Leros tiene un nombre similar, pero no produce los mismos efectos y es una especie de cristal, que tiene una mancha que la atraviesa de blanco y negro.

LIV. [1] Después de haber examinado las principales piedras en el orden de los colores, vamos a decir de las demás en orden alfabético. X (139) La Ágata era muy apreciada, ya no es estimada y tiene poco valor. Se encontró por vez primera en Sicilia, junto al río Achates del mismo nombre, y desde entonces se ha encontrado en varias localidades. Prevalece en el tamaño a las demás y un gran número de variedades, según el cual diferentes apodos, se encuentran: (trancribo separando la unión de términos) la Jaspe-Ágata, la cera-Ágata la sarda-Ágata la haem-Ágata la leuca-Ágata la dendra-Ágata, que está decorada como arbustos; anta-Ágata que quemada da el olor de la mirra, el punteado coralla-Ágata como zafiros, de gotas de oro, muy común en Creta, donde se le llama sacra, y dicen ser buena contra las heridas hechas por arañas y escorpiones.

[2] (140) no son reacios a atribuir esa propiedad al Ágata de Sicilia, porque una vez que empieza a soplar el viento desde esta isla la peste de escorpiones se apaga y muere. Las Ágatas encontradas en la India tienen la misma la virtud, y muchas otras que son maravillosas. Que ofrecen imágenes de los ríos, los bosques, las bestias de carga, carros y adornos para caballos. Los médicos hacen pastillas. La opinión es que: por sí sola es buena para los ojos, y que manteniéndola en la boca, calma la sed. (141) El Ágata de la Frigia no tienen color verde. Las que se encuentra en Tebas, Egipto, carecen de vetas rojas y blancas. También son eficaces contra escorpiones. La misma autoridad tienen las Chipre. Se buscan sobre todo la transparencia del vidrio en estas rocas.

[3] se encuentra todavía en la Traquinia en torno a Oetam (Pausanias libro X-12-1), y en el Parnaso en Lesbos, en Mesene, (antigua capital griega de Mesenia) similares a las flores, y en Rodas. (142) Los Magos hacen otras distinciones: las que tienen apariencia de piel del león, dicen, son eficaces contra los escorpiones, y en Persia, con la fumigación de estas Ágatas se desvía tormentas, y huracanes, y se detienen los cursos de los ríos, se reconocen si tienen esta virtud, cuando arrojándolas en una caldera caliente, se enfríe, pero para que sirvan, deberá atarse con pelo de león. En cuanto a las que se asemejan a la piel de la hiena, los magos las abominan porque son causa de discordia en las casas.

[4] Las Ágatas de un solo color hacen invencibles a los atletas: se reconoce porque arrojadas en un cubo lleno de aceite con colorantes, luego de dos horas de hornear, queda uniforme de color Minio la mezcla. (143) El acopos se parece a la piedra pomez, en que es porosa, con puntos de oro estrellados, el aceite que se ha cocido con esta, en unción disipa el cansancio, si creemos lo que decimos. El Alabastro (XXXVI, 12-2) Nace el Alabastro en Egipto, y en Damasco en Siria, y es de un candor blanco, entre muchos colores.

[5] calcinado con salgema y molida, la ponen para curar el mal olor de la boca y los dientes. (144) Alectoria se denomina a la piedra que encontramos en la molleja de las gallinas, parecen cristal, y es grande como una judía. Se afirma que Milon de Crotona la llevaba con él en los combates, y que le hizo invencible. La Androdamas brilla como la plata. Como el diamante (XXXVII, 15) siempre es cuadrada y semejante a los dados. De acuerdo a los Magos, es llamada así porque doma la ira y la violencia en los hombres.

[6] Los autores no dicen si la Argyrodamas es la misma piedra u otra. (145) La Antipathes negra (coral negro), no es transparente, Esta roca si se cueze en la leche hervida: se hace del color de la mirra. En ella esperan encontrar alguna virtud contra el mal de ojo, increíble piedra vista en medio de tantas sustancias dotadas de propiedades hostiles, es la única que tiene en posesión su nombre. Los Magos la reclaman para ayudarnos contra las fascinaciones. La arábica es muy similar al marfil, y parece serlo, si no lo contradice su dureza. Se cree que la usan para curar el dolor del nervios. El aromatitis también se produce, se dice, en Arabia, pero hay en Egipto, cerca de Philas (¿Philae?). Son todas pedregosas y tiene el color y el olor de la mirra, que se la puede buscar como resinas.

[7] (146) El Asbesto (XIX, 4) nace en las montañas de Arcadia y es del color de hierro. La Aspisatim Siguiendo a Demócrito, se produce en Arabia, es del color del fuego, y es provechosa a las personas enfermas del bazo las cuales deben aplicarla con pelos de camello, y que se encuentra en el nido de algunas aves de Arabia. Y, añadió que se encuentra en el mismo país otra del mismo nombre, en Leucopetra, de color plata, radiante, que lo usan como amuleto contra la locura. (147) también informa que en la India y en Persia, en el monte Acidante se produce Atizoen, de color plateado, de tres dedos, con la forma de una lenteja, tiene agradable olor, y es necesaria para los magos cuando eligen rey. La Augitis (Piroxeno) parece ser para muchos Autores la Callaina.

[8] La Amphitane, también conocido como Crisocola, se encuentra en la parte de la India, donde las hormigas excavan el oro. Se encuentra como el oro, pero en forma y cuadrada. Estos aseguran que tiene la propiedad del imán, pero escriben que también tiene el poder de atraer el oro. (148) La afrodisíaca es rosada. El Apsyctos, calentado por el fuego, se mantiene caliente durante siete días, es oscuro, pesado, y con unas venas rojas. Entienden que aprovecha bien contra el frío. Según Iacchus la Aegyptillam es una piedra piedra blanca, cortada por una línea roja y una línea negra; pero el vulgo dice que es una cerulea con la raíz negra y cuya mitad superior es azul, y el nombre es del lugar.

LV. (149) [1] La Balanites son de dos tipos, uno verde y uno similar al bronce de Corinto, la primera viene de Coptos sólo la segunda de Trogloditica. Ambas están cortadas en medio por una vena de color de fuego. Coptos también envía al batrachitas, una es semejante en el color a la rana, otra al marfil, otra es negro sobre rojo. El baptes es suave y huele excelente. El ojo de Baal, es blanco y tiene pintado un ribete negro y brillando en medio como oro. Esta piedra debido a su belleza, está dedicada al más venerado dios de los asirios. Siguiendo a Demócrito otra llamada Belum nace en Arbelis, , tiene el tamaño de una nuez y parece vidrio.

[2] (150) El Baroptenus o baripe es negro con marcas sanguíneas y blancas; como amuleto dicen ser portentosa. El botryitis es a veces negro, a veces de color de vid, y similar en la forma a una uva cuando comienza a madurar. Zoroastro llama bostrichite (prehnite) a una piedra que se ve como el cabello de la mujer. La Bucardia, es similar a un corazón de buey, sólo nace en Babilonia. Bronte se parece a la cabeza de una tortuga, cae con el trueno, y se dice, apaga las cosas heridas por un rayo. La Boloe se halla en Iberia, que se parece a un terrón de tierra.

LVI. (151) [1] La cadmitis es diferente de la ostracitis (XXXVII, 65) a la que a veces le rodean burbujas de color azul. Callais (¿lapis lázuli?) imita el zafiro, pero es menos oscura, y tira hacia el color del agua del mar (XXXVII, 33). El capnitis, según algunos, es una especie diversa, de acuerdo a la mayoría es un jaspe ahumado, como hemos dicho en su lugar (XXXVII, 37). La Callaican llamada y si es turbia Callaino nace en Cappadocia y Frigia, se parece a marfil y cuando se encuentran hay muchas juntas. (152) La Catochitis es una piedra de Córcega, más grandes que otras, y maravillosa, si es verdad lo que describen: que como la goma donde se aplica retienen la mano.

[2] El catoptritis está en Capadocia, de color blanco, que ve como en un espejo. La Cepitis o cepolatitis es blanca, con venas próximos entremezclan en un solo nodo. La ceramitis tiene el color de la cerámica. (153) El cinaedie está en la cabeza de un pez del mismo nombre. Es de color blanco, alargado y de una maravillosa virtud, si es cierto: anuncia con antelación el estado de la mar por su color nubloso o claro. Cerites es el color de cera; la circos, a la pera; Corsoides se asemeja al pelo blanco; la coralloÁgata (XXXVII, 54), como salpicado de coral con gotas de oro; la Coralli, que se asemeja al minio se encuentra en la India y Syene (Asuán, Egipto).

[3] (154) La Crateritis tiene color intermedio entre el Berilo y el electrum: es extremadamente difícil. La Crocallis se parece a una cereza. La Cyitiscca nace en Coptos y es blanca y parece tener una piedra dentro. Chalcophonos es negra; tiene sonido metáico y piden en las tragedias que las usen. (155) El celidonia es de dos tipos, del color de una golondrina, y el otro de ellos es purpúrea con puntos negros.

[4] (155) El Chelone es el ojo de tortuga de la India, todas las piedras es la más maravillosa para las imposturas de los magos que prometen: que si después de untar la boca con la miel, se coloca en la lengua, se tendrá la ciencia del futuro para todo un día, en luna nueva o decreciendo antes de salir sol, durante los demás días desde la prima (hora) a la sexta. También hay Chelonitis, semejantes a los ojos de tortugas, con la que muchos vaticinan la calma en las tormentas, y con una salpicada de gotas doradas, colocada con un escarabajo en el agua hirviendo, se ahuyenta la tormenta. (156) La Clorita es del color de la hierba: de acuerdo a los Magos, se encuentra en la molleja de la motacilla, y nace con esta ave, y mandan encerrarla en hierro, por algunos prodigios, según acostumbran. La Choaspitis, toma el nombre del río (VI, 31), es de color verde con un resplandor dorado.

[5] El chrysolampis, se produce de Etiopía, es pálido durante el día, y del color de fuego por la noche. El Chrysopis parece ser de oro. La Cetionides es de Atarneo (frente a la isla de Lesbos, Pausanias 4-35-10) en la Eólida, ahora una aldea, cuando antes fue una ciudad. Nace de diferentes colores, es transparente, unas veces parece como vidrio, otras cristal, algunas, jaspe, pero incluso las sucias en bruto, reflejan la imagen como en un espejo.

LVII. (157) [1] Indica Zoroastro la Daphnean contra la epilepsia. El Diadochos se asemeja al Berilo. El Diphyes tiene doble género, es blanco y negro, masculino y femenino, una simple línea entre los caracteres de ambos sexos. La Dionysias es dura y negra, con manchas rojas. Da sabor del vino triturada en el agua y de la que dicen usar para evitar la embriaguez.

(158) El Draconitis o dracontias de los cerebros de los dragones, pero a menos que se corte el cerebro en vida del animal, ya que el animal, sintiéndose morir, elimina el botín por envidia, por lo tanto, se corta la cabeza del Dragón en su sueño. Sotacus, dice que vio esta piedra en un rey, dice que los que la están buscando van en un carro con dos caballos, que viendo el dragón propagan las drogas de somnolencia, y cortarle la cabeza luego de dormido. Dice él, que esta piedra es de color blanco y diáfana, pero no admite el pulido ni artificio.

LVIll. (159) (159) [1] La Encardia también llamada enariste, en negro, le sobresale la efigie de un corazón y la segunda es verde y da la apariencia de un corazón, y otra tercera tiene un corazón negro, y el resto es blanco. El Enorchis es de color blanco; partido, los fragmentos tienen la imagen de los testículos. Dice Zoroastro, el Exhebenum es hermoso y blanco, y los orfebres lo utilizan con el oro y lo pulen. (160) El Eristalis, que es blanca, tiene color rojo cuando está inclinado. El Erotylos, también llamado amphicomos y hieromnémon, es elogiada por Demócrito en el arte de la adivinación.

[2] La Eumeces se encuentra en la tierra de los Bactrianos (aprox Uzbekistan) similar al pedernal; colocado debajo de la cama, da la visión por la noche que tiene el mismo carácter de los oráculos. El Eumitren es nombrado por los asirios piedra de Beli (Marduc), el más sagrado de sus dioses, y es de color puerro, y grata para supersticiones. (161) El Eupetalos, ofrece cuatro colores, azul, rojo fuego, rojo y verde manzana. La Eureos se asemeja al hueso de una aceituna, y es a rayas en forma de concha, y no es tan blanca. La Eurotias parece que esconde en un molde su color oscuro. La Eusebes en Tiro, es la piedra que se utilizó, se dice, para hacer el templo de Hércules la silla, donde los dioses se levanten fácilmente. La Epimelas es una piedra blanca, con toques de negro en la superficie.

LIX. (162)[1] Las Galaxias, llamada galactitem por algunos es semejante a las dichas; sólo llevan unas venas rojas o blancas. La galactitis es como de un color de leche. Todavía es llamada leucogaeam, leucographitim, y synechitim; molida en el agua, tiene una notable apariencia y el sabor de la leche, dicen que da mucha de leche a las madres lactantes; que atada al cuello de los niños en el hogar produce una gran cantidad de saliva, y puesta en la boca se derrite. Dicen que borra la memoria, se encuentran en el río Nilo y el Achelous. Algunos llaman galactites a la esmeralda rodeada de vetas blancas.

[2] (163) La Gallaica es similar al argyrodamanti pero un poco más sucio, se encuentran juntas de a dos o tres. El Gassinnaden viene de la Media, y es de color como Orobini, sembrado de flores, también nace en Arbelis, dicen que concibe a los tres meses, y que luego de moverla se nota dentro el parto. (164) La Glossopetra (diente de tiburón), similar a la lengua del hombre, no nace de la tierra, se dice, que cae del cielo durante los eclipses de la luna, es necesaria en la selenomancia, y la alcahuetería donde la vanidad de la promesa hace que se crea. La Gorgonia no es otra cosa que el coral, que fue llamado así porque es blando en el mar, y al tomar el aire coje la dureza de la piedra, los magos dicen que combate los rayos y los tifones. Y con el Goniaeam, podemos vengarnos de nuestros enemigos con tan falsa promesa como todas las demás.

LX. (165) [1] El heliotropio nace en Etiopía, África, Chipre, es del color puerro nervados de color rojo. Es llamado así porque al ponerse en un jarrón con agua da un reflejo del color de la sangre al caer sol, el heliotropo de Etiopía es el que más produce este fenómeno. Esta piedra fuera del agua es como un espejo Imagen del sol mostrando en los eclipses la luna pasando por delante, También proporciona ejemplo tal vez más evidente del descaro de los Magos, que mezclando con esta piedra la planta heliotropo y asistida por ciertos encantamientos, hace invisibles a los que la portan.

[2] (166) La Hephaestitis, también tiene la propiedad de reflejar imágenes como los espejos, La reconocemos cuando se coloca en agua hirviendo que al momento se enfría, o cuando se expone a la luz del sol enciende la madera seca, se puede encontrar en Coryco (en Cilicia). El hermuaedoeon (genitales Hermes) se argumentan que da virilidad, de fondo blanco, a veces negro, a veces de color pálido con un círculo de oro. (167) El Hexacontalithos, tiene multitud de colores, aunque de pequeña magnitud, llamandola así por este motivo. Se encuentra en la región de los Trogodytice. La Hieracitis varía al negro, como las plumas de milano. El Hammitis se parece a los huevos de peces, y hay una variedad que parece compuesto de nitro, y sin embargo muy dura.

[3] El cuerno de Amón (fósil amonites) es una de las joyas más veneradas de Etiopía, de color oro, y como cuerno de carnero, se asegura que da sueños proféticos. (168) El hormesis es una de las más bellas piedras, del color del fuego, relumbra como el oro, completado en sus extremos por una luz blanca y clara. La Hyaeniae son como los ojos de la hiena, (aquí añadidos de copistas), puestas debajo de la lengua de un hombre, hacen, si queremos creerlo, predecir el futuro.

(169) El más bello de los hematites (XXXVI;, 25-3) provienen de Etiopía, pero también lo hay en Arabia y África: esta piedra es del color de la sangre, se afirma, no olvidemos la promesa de los magos, que revela las acechanzas.

[4] Zachalia de Babilonia, en los libros que dedicó al Rey Mitrídates, atribuye a las joyas los destinos humanos, no sólo las decoró con el poder de curar los males de los ojos y el hígado, que nos las recomienda que para tener éxito en las solicitudes a los príncipes, que las implica en los juicios y sentencias, y afirma que incluso son beneficiosas para quienes se desangran en las batallas. Hay otro llamado hematites Menui llamado por los indios y Xuthos por los griegos y es de un color amarillo sobre blanco.

LXI. (170) [1] los ideodáctilos, en Creta, tienen el color del hierro y la forma del pulgar humano. La Icterias es similar a la luridae, y por eso se la entiende se buena contra la ictericia. hay otra Icteria más clara y una tercera que se parece a una hoja verde, más ancha que las anteriores, que pesa casi nada, y con unas venas lívidas. El cuarto es del mismo color, pero las venas son de color negro. La Júpiter es una piedra blanca, muy ligera y suave, también es llamado drosolithe (¿piedra de rocío?). La Indica lleva el nombre del país que lo produce es rojiza, cuando se frota desprende un sudor purpureo. Hay otra indica, que es de color blanco, como polvo. La Ion, de la India, es violeta, pero raro es que con este matiz brille plenamente.

LXII. (171) [1] El Lepidotis imita las escamas de los peces. La Lesbias, tiene el nombre de Lesbos donde se produce, se encuentra también en la India. El Leucophthalmos rutila, además hay uno blanco y negro da la apariencia de parecer un ojo. El Leucopoecilos es blanco teñido de gotsas de bermellón. El Libanochrus tiene la apariencia de incienso, pero el jugo como de miel. (172) El limoniatis parece ser la misma que la esmeralda. En cuanto a la Liparea todo lo que dice es que: en salmuerio atrae a todos los animales salvajes. El Lisimachos se asemeja al mármol de Rodas, con vetas de oro, se le pule dando una gran reducción del volumen para poder eliminar los defectos. El Leucochrysos está hecho de berilo salpicado de blanco.

LXlll. (173) [1] La Memnonia, como es no lo dicen. La Media es negra, el descubrimiento se atribuye a un fabuloso mago, esta tiene venas de oro suda de color azafrán, y tiene el sabor del vino. El meconitis es como una amapola. El Mithrax viene de Persia y de las montañas a lo largo del Mar Rojo, es de diferentes colores, contra en el sol, refleja también diversa. El Morochthos, de color puerro, y suda como leche. El Mormorion es de la India muy negro, y si es transparente se llama Promnion; parece que se mezcla el color de los rubíes de Alejandría, y la sarda de Chipre.

[2] Nacen estos en Tiro y Galatia. Xenocrates informe que se encuentra también a los pies de los Alpes. Todas estas joyas son aptas para esculpir. (174) La Myrrhitis tiene el color de la mirra, sólo la apariencia de una joya muy pequeña, y se frota y da el olor de un perfume, y molida huele a nardo. La Myrmecias, es negra, y tiene protuberancias como verrugas. La Myrsinites tiene color de miel, y el olor del mirto. La Mesoleucos está cruzada por una línea blanca que pasa por el centro, y cuando se trata de La mesomelas la cruza una vena negra, sea cual sea el color de la gema.

LXIV. (175) [1] El nasamonitis tiene el color de la sangre, con unas venas negras. El nebritis, está consagrado a Baco fue llamado por su parecido con el nebride (piel de venado) que usa el dios. Hay otros que son de color negro de la misma especie de nebridum. El Nipparene lleva el nombre de una ciudad y un pueblo de Persia, y es similar a los dientes de los hipopótamos.

LXV. (176) [1] La Oica, cuyo nombre es bárbaro, agrada por sus diversos tonos negro, rojo, verde y blanco. La Ombría llamada por algunos notian, se dice, caen con la lluvia y el relámpago, como la ceraunia y bronte; y le asignan los mismo efecto que el bronte (XXXVII, 55-2), añaden que si se ponen en los altares impide que se quemen las ofrendas. El onocardia es similar a cocco; no dicen nada más. La Oritis, tiene forma globular, también llamado por algunos Sideritis, es inmune a los ataques de fuego.

[2] (177) La Ostracias se asemeja a una ostracitis, y más dura que la testacea, una variedad más resistente, similar a la Ágata, salvo que la Ágata por el pulido se pone negra: esta variedad es tan dura, de que otras joyas se esculpen con sus fragmentos. El ostritidi tiene el nombre y la apariencia de la ostra. Ophicardelo es nombre dado por los bárbaros a una piedra negro y acabada con dos líneas blancas. Hablamos de obsidiana en el anterior libro (XXXVI, 67). Hay gemas del mismo nombre y en el mismo color, no sólo en Etiopía y la India, sino también en el Samnio (Italia), y si creemos lo que dicen algunos Autores, en las orillas del océano Español.

LXVI. (178) [1] El Panchrus se compone de casi todos los colores. El pangonus no tiene más de un dedo de largo, no parece cristal, tiene un muchos ángulos. Metrodoro no dice que es el Paneros, pero informa de que la Reina de Timaridis hizo unos versos sobre esta piedra, dedicados a Venus, que no carecen de elegancia, y donde se puede concluir que este se atribuye a la piedra, la virtud de la fertilidad, que algunos llaman, la Paneraston.

[2] (179) Las Pónticas son de varios tipos: una, estrellada y pareciendo a veces sangrientas, a veces como gotas doradas, están clasificadas entre las piedras sagradas, y otra, en lugar de estrellas, tiene líneas del mismo color; otras parecen imágenes de montañas y valles. El Phloginos, también llamado chrysitim, asemejándose al ocre de Atenas, y se encuentra en Egipto. (180) El Phoenicitis se llama así por su similitud con una bellota; y la Phycitis, debido a su parecido a las algas marinas. Perileucos denominan piedra donde tiene una línea blanca por abajo, y una circunferencia en el centro. El Paeanitides, llamado por algunos gaeanidas, se dice, que producen preñez, y que son buenas para las mujeres que dan a luz, porque están en Macedonia, cerca del monumento de Tiresias, que se ven como el agua congelada.

LXVII. (181) [1] La joya del sol es blanca, y parece una estrella, que proyecta un círculo de rayos brillantes. Los caldeos llaman Sagdam a una piedra que encuentran adherida que se le atribuye el color de puerro. La isla de Samotracia da nombre a una piedra que produce, de color negro, sin peso, y similar a la madera. El Sauritim se dice que está en el vientre de un lagarto verde, abierto con una caña. La sarcitis parece la carne de vacuno. El selenitis es de color blanco, diáfano, con una reflexión del color de la miel, y contiene dentro una imagen de la luna, y muestra en torno a la imagen creciendo o menguando en número de acuerdo a las fases, se entiende que se encuentran en Arabia.

[2] (182) La sideritis como el hierro, maléfica, causa la discordia entre los litigantes. El Sideropoecilos, se produce en Etiopía, se caracteriza por una gran variedad de colores diferentes. El Spongitis tiene el nombre y la apariencia de una esponja. El Synodontitis proviene del cerebro de los peces llamados Synodontes. El Syrtitides sólo en la costa de Syrtium, pero ahora también está en Lucania (sur de Italia): es del color de la miel, y un reflejo de azafrán, en el interior contiene estrellas poco luminosas. El syringitis es similar a la internodio, como una caña de trigo es hueca de un extremo a otro.

LXVIII. (183) [1] El Trichus proviene de África y es negro, pero da tres jugos distintos, la raíz, negro, en medio como sangre en la parte superior ocre. Thelyrrhizos color ceniza o de color rojo, o con un fondo blanco. El Thelycardios tiene color del corazón, a los persas cuyo país lo produce, les deleita mucho, y lo llaman mucul. Thracia es de tres tipos: verde, amarillo pálido, una tercera como gotas de sangre. El (184) La Tephritis tiene la apariencia de los cuernos curvados de la luna nueva, pero es de color ceniza. Tecolithos se asemeja al hueso de la aceituna, y no es considerado como una joya, pero rompe y expulsa los cálculos cuando se frota.

LXIX. [1] La Venus, el pelo muy negro y brillante lo conserva en apariencia de rubio. La Veientana italiana es una piedra encontrada en Veis de materia negra, pero bordeada por una línea blanca.

LXX. (185) [1] El zathenen, según Demócrito, nace en la Media y tiene el color de electrum; aplastados en el vino de palma con azafrán, se ablanda como la cera, y exhala un olor dulce. El Zamilampis está situado en el Éufrates, se parece al mármol Proconesio, por en medio de color azulado El Zoraniscaeos nace en el río Indo, que se dice que es la piedra angular de los Magos y nada más se refiere de ella.

LXXI. (XI.) (186) [1] Además de la orden alfabético, hay otro que yo voy a dar, y se extrae de diversos informes. Hacen referecia a las partes del cuerpo con los siguientes nombres: el hígado, hepatitis; la steatitis, como gran variedad de grasas animales. La Adadu nephros, como el ojo de Adad, el dedo de Adad: es un dios adorado por sirios. El triophthalmos nace del ónix, y forma como tres ojos de hombre.

LXXII. (187) [1] Otras piedras han tomado el nombre de los animales: Carcinias, el color del cangrejo de mar, ; la Echitis, del color de la víbora, la scorpitis, del color o la apariencia del escorpión, de la Scaritis del pez scaro, la Triglitis, del pez mullo (Salmonete), la aegophthalmos, que parece el ojo de una cabra y otra a un ojo de cerdo. Geranitis recuerda el cuello de la grulla, la Hieracitis, de un halcón, el aetitis es del color de el águila de cola blanca, el myrmecitis tiene en su interior la imagen de una hormiga arrastrándose; el cantharias, un escarabajo. El lycophthalmos es de cuatro colores: rutilo, sanguíneo, en el centro, y en medio un círculo negro con blanco que es como los ojos de los lobos, que se ve por completo. La Taos es similar al de pavo, y también la Aspidi a la que llaman timictoniam.

LXXIII. (188) [1] El ammochryso ofrece un parecido a la arena, pero arena mezclada con granos de oro. El cenchrite es similar a los granos de mijo esparcidos. El dryite deriva su nombre de los troncos de los árboles, y se quema como la madera. El Cissitis en un gran fondo blanco con una hoja de hiedra que ocupan por completo. El narcissitim está moteado con venas de hiedra, y tiene el olor de los narcisos. El cyamias es negro cuando se rompe produce algo similar a una judía. El pyren se le ha llamado por un centro como de la aceituna, a veces contienen espina de pescado. El phoenicitis por la bellota. (189) El Chalazias la blancura y la forma de granos pequeños, y dureza del diamante, se dice que puesta al fuego, mantiene su frío. El Piritis es negro, y si se frota con los dedos quema.

[2] El polyzonos (es negro), y está atravesado por varias áreas blancas. La astrapaea (color blanco o azul) le discurren por el centro unos rayos resplandecientes. La Phlogitide, parece que en el interior se quemase una especie de llama. En la anthracitide, las chispas vuelan y aparecen aquí y allá. (190) El Enhygros es siempre perfectamente redonda, blanca y suave, pero cuando cuando la movemos parece fluir dentro un líquido, como en los huevos.

[3] El Polythris es verde y peludo, parece como cabellos caidos sobre verde pero se dice que hace caer el cabello. Llaman El Leonis y pantherae por su semejanza con la piel de estos. (191) Se llamaba la Drosolithum al berilo de color dorado, el Chrysoprase, de acuerdo con su color herbáceas, el color de melichrum a la miel (pero que hay varias especies), la melichlorum, de acuerdo a dos tonos, uno amarillo, el color de la miel, la crocian, según algunos reflexión como el azafrán, La Polian de acuerdo a su similitud con un esparto blanco, la spartopolian, negra y más dura;

[4], el Rhoditis como la rosa, la Melitis, color manzana, la chalcitis de color cobre; La Sycitis el color de los higos. Pero no hay ninguna razón en nombre de la bostrychitis, que sobre fondo negro parecen de ramas y hojas en blanco o color de la sangre, La chernitis que muestra como dos manos blancas entrelazadas en la piedra. (192) Se dice en la hydromancia que la Anancitide evoca imágenes de los dioses, y que los mantiene a la sombra la synochitide espectros del infierno. que se habían planteado y que las dendritide blanca enterrado debajo de un árbol que desea cortar, evita que el filo de la hacha se embote. Hay muchas otros, aún más monstruosas, que los bárbaros han dado nombres, mientras que confiesan que son simples piedras, pero ya hemos refutado bastante estas crueles mentiras.

LXXIV. (XII.) (193) [1] Las piedras nacen: de repente se encuentran otras nuevas que no tienen nombre, como una vez que se encuentran en las minas de oro Lampsaci que parecía tan hermosa, que se la enviaron al rey Alejandro, según informa Teofrasto. (194) La cochlides, ahora tan comunes, son más artificiales que naturales que provienen de sus grandes grupos que están en Arabia, y dien, que cocidas en miel siete días y siete noches sin interrupción de ningún tipo se elimina la tierra mala, y los vicios y limpio y pura se hacen piedras, por ingeniosos artistas de diversas venas y con manchas de diversas figurado, según el gusto de los compradores. Anteriormente era tan grandes, que servían para hacer testeros de los caballos para los reyes en Oriente de la caballos de los reyes, y pendientes para los jaezados (XXXIII, 6, 2).

[2] (195) Todas las piedras son más brillantes cocinadas con miel, especialmente la miel de Córcega, aunque por lo general aborrecen las sustancias acres. En cuanto a las piedras que varían los matices, es la imaginación la que debe de adoptar una nueva mirada, que se refieren a cuando no tienen nombre generalmente aceptado por el de: physis (la naturaleza admirada), como si quisiéramos adjuntar la admiración que pertenece a obras de la naturaleza. Además, esto sería interminable de informar de que todos los nombres. Asimismo, no creo que lista, sobre todo la dada de miles de estos nombres que se deben a la vanidad de los griego. Se han descrito la mayoría piedras nobles, incluso informan piedras plebeyas pero especies raras, es suficiente para indicar las que merecen una mención especial. Sin embargo, será bueno para advertir al lector que, según el número de manchas y la desigualdad, en líneas de los distintos Autores y los diferentes matices que presentan, a menudo los nombres cambian aunque la sustancia sigue siendo la misma en la mayoría de los casos.

LXXV. (196) [1] Cave hacer algunas observaciones generales sobre todas las piedras, sobre la opinión de los Autores. Preferimos a las piedras cóncavas o ovaladas, la alargada y lentejuela con las más estimadas la forma y el objetivo, en tercer lugar los plana o redonda, son las angulosas las menos buscadas. (197) Es muy difícil discernir la verdadera falsa, porque hemos encontrado una forma de transformar las piedras preciosos en otras de otra especie.

[2] La Sardónicas con tres tipos de piedras que aglutina, de tal modo que el fraude puede ser descubierto, negro, blanco, y bermellón, (XXXVII, 23) ya que se dan juntos. Están entre las piedras de la élite. Existen incluso libros, que la verdad no quiero indicar, en los que se explica cómo darle a los cristales el color de la esmeralda y otras piedras trasparentes, para hacer una Sardónica con un Sardo, y otros: y no hay un un fraude, donde se gane más.

LXXVI. (198) (XIII.) [1], por el contrario, es necesario proteger el lujo incluso contra de trampas, por lo que indicamos el medio de reconocer las falsas piedras, además de los ya mencionados por separado para cada una de las principales especies de piedras. Se afirma que las piedras son transparentes se juzgan por la mañana y en la mayoría hasta la cuarta hora (diez horas), más allá de este plazo, la prueba no vale nada. (199) Las pruebas se realizan de varias maneras. Primero piedra se pesa, el más cierta la más pesada. Se aprecia el frío: el frío que se siente verdaderamente en la boca. Luego se examina la sustancia, ya que dentro de las piedras falsas se ven ampollas, además de en el lado plano asperezas costrillas y filamentos (XXXVII, 18 y 20), lo que refleja el brillo si es desigual faltando antes de entrar en el ojo.

[2] (200) La mejor manera que tienen los joyeros es separar los fragmento y las limaduras , pero los comerciantes de piedras no permitirán esta prueba, los fragmentos de las falsas no rayan las verdaderas. El presentaciones de piedra de obsidiana (XXXVI, 67) no muerden a las piedras. Las Falsas huyen de las piedras blancas. Por otra parte, si existen grandes diferencias en la dureza, que unas no pueden ser rayadas con el hierro, y que otros solo se trabajen de un objeto contundente, pero todos son atacadas por el diamante. Se facilita en gran medida por el calentamiento en la operación de perforación. Los ríos rque producen las piedras preciosas son el Acesinus (Río Chenab en la India) y el Ganges. En cuanto a la tierra, en cualquier producto ninguno como la India.

LXXVII. (201) [1] En estos términos, después de haber tratado con todas las obras de la naturaleza, debería de haber alguna comparación entre estas las cosas y entre los países, aún en el mundo y en la vasta extensión en que son rodeados por el cielo. Que no es más hermoso país, y que a mí me merece todo lo mejor y el primer lugar en la naturaleza, es Italia, segunda madre y reina del mundo. Italia, por sus hombres, sus mujeres, sus generales, sus soldados, su esclavos, su superioridad en las artes, y lo brillante que sus genios han producido. Añadir su situación, seguridad y su clima suave, que ofrece fácil acceso a todas las naciones, su costa tan rica en puertos, los vientos que soplan saludable; beneficios debidos a una situación media entre el este y puesta de sol, la extensión en el sentido más favorable. Añadir a la abundancia de sus aguas, sus frescos bosques, montañas intercaladas, la seguridad de su fauna, suelo fértil, ricos pastos.

[2] (202) Las primeras necesidades para vivir se pueden encontrar como los mejores de cualquier país: cereales, vinos, aceites, lana, lino, tejidos, novillos. En cuanto a los caballos, me di cuenta de que en las carreras ninguno aventaja a los de Italia. De oro, plata, cobre, hierro, hasta que quisieron trabajarlas, no se vendían de otros países. Ahora, preñada de los metales, se prodiga, para todos los tesoros, en diversos licores, Cereales y deliciosos frutos. Inmediatamente después de Italia, a excepción de las fabulosas regiones de la India, tengo por cierto poner a España, por todas sus costas que la rodean.

Fin de la historia Natural de Cayo Plinio Segundo

(Desde aquí parece añadidos de ediciones intercalados hasta el saludo final) Esto, es cierto, aunque en parte es estéril, pero productiva donde se da un montón de cereales, aceite, vino, caballos, todos los géneros de metales . La Galia para todo es igual, pero España gana por el esparto (XIX, 7), un producto de su desiertos; por la transparencia de la piedra especular de piedra, artículo de lujo, por la ardua labor de sus esclavos robusto, infatigable por la fuerza de los hombres, por su carácter resuelto.

[3] (204) En cuanto a las cosas mismas, a las que se atribuye la mayor importancia entre los productos marinos, están las perlas, entre Elementos que están en la superficie de la tierra, está el cristal, entre los del interior de la tierra, el diamante, la esmeralda, las gemas, y los murrinos, entre las cosas que pare la tierra, la uva roja y el bálsamo de benjuí. Y entre los del follaje nos proporciona el nardo, el lino de los tejidos, los árboles cítricos, los arbustos de la canela, los árboles frutales y arbustos con ámbar, el árbol del bálsamo, la mirra, el incienso, las raíces de costus (plantas olorosas). Entre las cosas que respiran, el más preciado, de los animales terrestres, son los dientes de elefante, de los animales marinos, la tortuga; de la que se hacen pieles, cuero y colorantes, y el pelo de las cabras de Arabia, que hemos denominado ladanum. Están son las cosas que pertenecen a la tierra y el mar, las conchas que dan color morado. En cuanto a las aves, con excepción del gallo y la grasa de ganso macerado, no ofrecen cosas notables. No olvidemos el oro objeto de los deseos y locuras de los hombres, y que es apenas el décimo lugar entre los objetos preciosos, y el dinero, con el que se compra el oro, ha poco más de veinte. (Y, quizás este saludo final pagano, si sea de Plinio) ¡Salve!, oh Naturaleza, la madre de todas las cosas. Designa tu favor para mí, y sea entre todos los romanos, completamente célebre.

Fin del Libro

Para muchos vocablos y giros he recogido los de la traducción de Jerónimo de Huerta de 1623, De lo que quede bien, a él, le agradezcan más que a mi, que de lo que queda mal no tiene ninguna culpa sino yo. Pero estando con resolución de enmendarla, si encuentran algo que les ofenda, me lo hagan saber. Les aseguro que agradecería su nota, en: anarkasis @ anarkasis.com . Pueden ayudar comprando un libro o un buen vino aquí

 Te puede resultar de ayuda >>  tabla de equivalencias métricas en las medidas romanas

 

 

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