Torrigiano
enorme possanza tiene el desprecio para quien invidiosam pretende con alterigia y con soberbia en una profesión considerarse excelente, y que en de tiempo que él no si los aspectos vea levarsi de nuevo algún bonito talento del mismo arte, el cual no también las comparaciones, pero con el tiempo con mucho los restos. Este tales ciertamente sólo son cincel por rabia rodessero, o mal que al poder no hacían, porque por ellos no descuerno en pueblo demasiado orri haberlo visto nacer los putti, y da nacidos, casi en un tiempo, en la virtud ser se incorporado: al saber ninguno que cada dì se ve la voluntad empujada de no estudio en los años ásperos de jóvenes, cuando con la frecuentación de los estudios se ejerce ellas, crecer en infinito, y que el viejos del miedo, el soberbia y la ambición extraídos, se convierten en izquierdas, y cuánto cree mejor hacer, peores hacen, y creyendo ir de los antes vuelven de nuevo adietro;por lo que ellas invidiosi nunca no dànno crédito a los perfección de jóvenes en las cosas que hacen, aunque claramente el vegghino, para la obstinación que está en ellas: para que en las pruebas se ve que cuando ninguno para querer mostrar lo que saben más se fuerzan, nos muestran a menudo ellas de las cosas ridículas y de tomar juego. Y en la verdad, como los autores pasan los términos, que no se lo detiene lo y la mano lor tiemblo, pueden, si avanzaron algo, deuda de los consejos a cuál impulsa, attesoché el arte de la pintura y la escultura quiere el espíritu al cual sella la sangre, orgullosa y llena de deseo ardiente, y de placeres mundanos capital nimico: y que en los deseos del mundo no es continente, huya en los todos estudios. Y que tanto pesos se aportan detrás estas virtudes, poco su estos y de raros que llegan a sobre - presiono lor grado; de modo que más su el estos que da movimientos con fervor se va, que estos que para merecer bien en el curso adquieren el precio. Como más soberbia que arte, aún que mucho valía, se vive en el Torrigianoescultorflorentino, que en su juventud fue de Lorenzo de Médici Viejo tenida en el jardín; y porque trabajaba bien de tierra muy, hizo de la en tal lugar algunas figuras. Pues se llevó, que sendo joven contribuía con Miguel Ángel, al adquirir nombre de valiendo a autor en Inglaterra, donde a servigi de este rey muy infinitas cosas hizo de mármol, bronce y madera; y de los quivi trabajó en competencia con maestros de este país, y con las obras sus todos los supió. Hizo muchas cosas, y de estos cavò tales premios que, si no hubiera sido nadie altiva, aver hecho excelente fino, como para el contrario hicieron. Se dice que de Inglaterra en España llevado, hicieron a un crucifijo de tierra, es lo que más admirable que esté en toda España; y fuera de la ciudad de Sevilia, en un monasterio de monjes de San Girolamo, otro crucifijo y San Jerónimo en penitencia acompañado de del lione; y retratóun viejo dispensiero de Barriles, negociantes florentinos en España, y Nuestra Mujer y el niño, quien para la belleza el suyo fue causa que él en realidad otra al duquede Arcus; quién para tenerlo le había hecho tanto promesas, que él se pensó ser en rico siempre. Terminado Donde, le ofreció tanto el de que su maravedìs, moneda como valle poco o nada, que él dos personas encargadas a archivaron se llevaron: para que se pensó de ser muy rico convertido en; pero a continuación hace contar a determinado su amigo tal florentino moneda y reducir al método italiano, vive que tanto suma no llegaba también a treinta ducados; para que al tenerse beffato, con enorme cólera fue dónde era la figura el suyo, y guastolla. Donde eso español, al considerarse vituperato, acusó el Torrigiano de hereje, y lo llevaron a prisión, y cada dì examinado y diferentes a inquisi - toros de héresie enviadas; para cuál ninguno giudicorono que merecía ser para tal exceso seriamente castigado. El qué cosa fue causa que el Torrigiano en tanto maninconia se encontró, que hubo bastante días sin querer comer: para que vuelto debilissimo, aùppoco aùppoco termina su vida. Y acquist este epitaffio:
VIRGINIS INTACTAE HIC STATUAM QUAM FECERAT IRA QUOD FREGIT VICTUS CARCERE CLAUSUS OBIT.
Así con los tòrsi la comida se liberó de la vergüenza, pareciéndole para este puros - taras de condenarse a muerte. Fueron hechas las figuras el suyo alrededor de los años MDXVIII, y se muerto en MDXXII.