Domenico Puligo
Gran maravilla y magnífico milagro me parecen muchos en arte la nuestra, que en continuo ejercer y practicar colores, para instinto de naturaleza y para empleo de buena manera tomada de estos sin dibujo determinado o fundación de arte, conducen a cosas a sí hecho término, que ella se cortan muchas veces a ser sí buenos, que afianzan que los autores de aquéllas no sean de raros, ella fuerzan a los hombres a tener en cuenta ellos y de los cansancios gastados ellas en tal exer. Y en la verdad es se vio ya mucho de vez y en mucho de nuestros pintores, que si que tienen naturalmente bonita manera él quieren ejercer con cansancio y yo estudian continovo, los hacen a las obras mas vivos y mas perfectos que los otros. Y tiene tanto fuerza esta subvención de la naturaleza que, aunque es negligente y lascino los estudios de tal arte y otro paso seguino que empleo solamente del la pintura y de manejar los colores con gracia y del fumeggiata manera, el buen totalmente en inspirado en la naturaleza aparecido sí en el primero los esperado de las obras, que ella muestran todas las partes excelentes y maravillas cuyo hábito tienen minusculement aparecer en trabajado de que de los artistas quienes nosotros tegnamo excelentes y raros. Y que deseaba ardientemente de esto una experiencia o testimonio de tiempo nuestro, los observa las cosas de Domenico nuevo Puligo pintor florentino, y teniendo de las cosas del arte, conocerá claramente cuánto tengo dicto. ese siguiendo la pintura con sí bien pruebo, en permanecer que hizo con Ridolfo Ghirlandaio se enteró del color muy vago, y eso siguió con manera deslumbrada, con perder los contornos los oscuros de sus colores, que en agradándole dar a sus figuras un aire agradable, hicieron en su juventud infinito de los cuadros con buena gracia y para Florencia y para Mercaderes. Ésta trabajada de orden garbo, fue causa que se dio a jubilación de natural. Y le hizo muy similares y mucho vive, y con ellos bonita pintura, como aún ellas en realidad a fe determinado cabeza de el suyocasaa Giuliano de las escaleras. Diedesi cerca de hacer grandes obras, y trabajó un tabla a Francesco del Giocondo a su capilla, en la tribuna del altar principal de sirve en Florencia, dentro con cuando San Francisco recibe los estigmas, cosa coloreado de mucho suaves y de morbidez, trabajada magníficamente. Y en el monasterio de Cesta a un sacramento, trabajó al fresco dos ángeles; y en una capilla hizo un tabla con muchos santos, que de coloreado y de morbidez es similar a las otras cosas el suyo. Se le hizo de proverbios de los monjes del encargo de trabajar en la Abadía de Séptimos en un claustro todas las historias de los sueños del Cuento Ugo de las Siete Abadías. Y mucho más tarde sobre no canto de Corte de Santo Catalina trabajé un tabernáculo al fresco. Hizo a Anghiari en una compañía Depositado de Cruz, el mejor que se tuvo de las obras el suyo. Y porque era persona que esperaba mas a corresponde de Nuestras Mujeres y a jubilaciones y a las cabezas que a grandes obras, consumió el tiempo en aquéllas. Pero si Domenico tuviera seguitato los cansancios del arte y no los placeres mundanos, ar sin alguna duda hace infinito beneficio en tal conviene ; porque él se ve que andrea de la Modista, amigo y criado el suyo, en algunas cosas de dibujo ayudadas, dónde bien se parece que allí era dibuja bien y el color perfecto, para que él sobornado de el suyo no emplee muchos canse en las cosas, trabajaba mas para hacer obras que para renombre. Y eso fue causa que él sigo practicaba con personas alegres y con musici, algunas hembras y algunos sus amores siguiendo. Y sin embargo en viniendo la peste el año mdxxvii, al practicarcasaalgunos de su enamorados, ellos ganó la peste y la muerte. Y de un amigo a continuación este distico: Animum nobis coelesti y se y tenido, Hic pingens, passim credita, vraie docet. terminar el curso de la vida el suyo de años lii. Fueron los colores para él sí con unido manera empleadas, que mas para esto merece elogio que para otro. Siguieron siendo muchos discípulos el suyo, entre el otro Domenico patán florentino, que los colores propiamente al emplear con buenísima manera llevan las obras el suyo.