Bernardino Pinturicchio
pintor
Muchos reciben favores de la fortuna sin tener talento, y algunos más, que lo tienen, los persigue la mala suerte, la cual reconoce seguramente como hijos a quien dependen solamente de ella sin tener ninguna cualidad, y se complace en subir el escaso valor de algunos que sin sus favores no serían ni tan siquiera conocidos; como le ocurrió a Pinturicchio. Hizo muchas obras pero con la ayuda de otros, alcanzando más fama de la que merecía. Siendo, que tomó gran experiencia haciendo obras grandes y con gran número de ayudantes, pues estuvo en su juventud en muchos trabajos con el maestro Pietro, que le ayudaba dándole un tercio de las ganancias. En la iglesia de San Francisco de Siena pintó para el cardenal Piccolomini, el sobrino del papa Pío III, en el altar una tabla con el Parto de la Virgen; y en Roma hizo varias habitaciones para el mismo pontífice. Lo Llamaron desde Siena, donde pintó la biblioteca que construyo Pío II en el Duomo de esa ciudad. (#) Siendo aún un muchacho Rafael de Urbino, que había aprendido también con Pietro; lo llevó a Siena y allí Rafael, que tenía cogido perfectamente el estilo del maestro, realizó todos (no es cierto) los bocetos de las escenas que adornan la biblioteca. Uno de éstos puede verse todavía hoy en Siena. Pinturicchio se ayudó de muchos aprendices en esta obra, todos alumnos de Pietro. Creciendo su fama fue adorado por el pueblo, siendo que lo llamaron a Roma el papa Alejandro VI, pintó en el palacio todas las habitaciones que tomó para residir, y la torre Borgia, donde decoró una estancia con temas de artes liberales y enyesó las bóvedas con relieves de oro, todo llevado con grandes gastos. Retrató la cabeza del papa Alejandro en el dintel de la puerta de una estancia en Giulia Farnese debajo de otra de la Virgen María. Tenía por costumbre ponerles a las figuras que pintaba adornos dorados con relieves para gustar a los poco entendidos en arte dándoles mayor resplandor y vistosidad, cosa muy vulgar en pintura. Y, habiendo hecho en las estancias una historia de Santa Catalina, (#) a las figuras les hizo un relieve en los arcos de modo que estando las figuras dentro, las de delante tienden más a disminuir, que las que en están segundo plano que parecen crecer, herejía grandísima en nuestro arte.
En Castel Sant´Angelo hizo muchísimas estancias con grutescos, y en el torreón de abajo del jardín, hizo una historie del Papa Alejandro. Le hizo llegar a Nápoles a Monte Oliveto a Paolo Tolosa una tabla de una Asunción. Hizo muchísimas obras por toda Italia, pero no se las puede dar por buenas, en la práctica, guardaré silencio sobre ellas. Vivió desahogadamente, y porque le decían que trabajaba poco en el arte, decía que el principal relieve que daba un pintor a las figuras, era el tenerlo, sin deberlo ni a príncipes ni a nadie. Trabajó aún en Perugia y en Araceli pintó la capilla de San Bernardino; y en Santa María de Popolo hizo dos capillas y el ábside de la capilla principal. Siendo que había llegado a la edad de 59 años le fue encargado un trabajo para el convento de San Francisco en Siena, donde los monjes lo alojaron como dijo él, la sala sin muebles dejando un arca vieja que no consintieron sacar. Pero por lo raro y extravagante y el ruido que hizo muchas veces, los frailes determinaron sin remedio echarle del convento, pero sucedió para fortuna de los frailes que rompiéndose una viga en el momento de echarlo cayeron quinientos ducados de oro. Quedando tan a disgusto Pinturicchio y afligido por la suerte de los frailes, que estando trabajando en la obra se sumió en la melancolía que no podía pensar sino en su suerte, y del disgusto se murió. Esas pinturas debió hacerlas hacia el año 1513.
Tuvo de amigo y compañero a Benedetto Buonfiglio pintor Perugino, con quien trabajó muchas cosas en Roma en el palacio del papá, y en Perugia su patria hizo la capilla de la Señoría. También tuvo como intimo amigo suyo y con quien trabajó a Gerino Pistolese, el cual también fue discípulo de Piero Perugino, diligente con los colores e imitador de la manera de Pietro su maestro, con quien trabajó hasta el final de sus días, y con el Pinturicchio juntos impulsó muchas cosas. En Pistoia su patria, también hizo obras, pero no muchas, porque marchó al Borgo del Santo Sepulcro donde hizo una tabla al óleo a la Cofradía del buen Jesús en dicha ciudad, con una Circuncisión, donde puso mucho tesón y diligencia. En el mismo lugar en una ermita pintó una capilla al fresco, y en el Tíber en la carretera que va a Anghiari, hizo una otra capilla al fresco para la comunidad, y en este mismo lugar en la Abadía de monjes de Camaldoli consagrada a San Lorenzo. Vivió tanto tiempo por allí que casi la tuvo como patria suya. Fue persona mezquina en las cosas del arte, y que tardaba mucho y con enorme trabajo las obras, que apenas lograba terminar su trabajo y lo de los demás. Las pinturas suyas se hicieron alrededor de 1508.