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MASACCIO

Pintor Florentino

 

Acostumbra la benigna madre naturaleza, cuando hace a una persona muy excelente en alguna profesión, comunmente no hacerlo sola, para que al mismo tiempo, y cerca de aquella, hacer otra para su competencia, porque ella ayuda uno al otro en la virtud y en la emulación, impulsando (las artes) a continuación con excelencia aquellos mismos miembros dónde ella emplean (la competencia), a beneficio del universo. También esto contribuye, encendiendo  los espíritus de los que vienen después de esta edad a esforzarse en el estudio y trabajo, de ganar ese honor y aquélla gloriosa reputación, que los últimos oyen elogiar. Y que esto sea la verdad, se da en Florencia producto en una misma edad a Filippo, Donato, Lorenzo, Paolo Uccello y Masaccio, muy excelentes cada uno en lo suyo, no solamente se terminan las viejas maneras, que se han mantenido hasta este tiempo, que con hermosas obras incitó y encendió mucho los espíritus impulsando estos oficios la perfecion que se ve en nuestros tiempos. Tenemos, por verdad, una deuda singular con estos primeros, que por medio de sus cansancios nos mostraron los verdaderos caminos para alcanzar grados supremos. Y en cuanto al estilo de las pinturas, con Masaccio por poner los pies sobre el plano y en escorzo el primero, desterrando el hacer las figuras de puntillas de pies, empleado universalmente por todos los pintores hasta este tiempo; y además por haber dado tanto viveza y tanto relieve a sus pinturas, que; merecen ciertamente ser reconocido como si fuera el inventor de este arte. Las cosas hechas antes de él no eran realmente pinturas pintadas, no hay comparación con sus competidores al cual quisieron imitar muchos, mas se ve que tienen falsa vivacidad. Es originario de Castillo San Giovanni de Valdarno, y dicen que  se pueden ver  algunas figuras hechas por  él en juventud. Persona muy abstraída y de ideas fijas ponía todo el espíritu y la voluntad en las cosas del arte, se ocupaba poco de él y de otros. Y porque  no quiso pensar ya nunca en clara manera en los cuidados y las cosas del mundo, ni siquiera de vestirse incluso, olvidando de ingresar los dineros de sus deudores, hasta que no estaba en necesidad extrema, en vez de Tommaso, que era su nombre, todos lo llamaban Masaccio. No ya porque fueran vicioso, siendo  él la bondad natural, sino por su despreocupación, aunque no olvidaba ser  él muy afectuoso en hacer a otros servicio y placer, mas más allá de lo que puede desearse ardientemente. Él comienza en el arte en el tiempo que Masolino de Panicale trabajaba en el Carmine de Florencia la capilla de Brancacci, siguiendo siempre en cuánto se podía el estilo de Filippo y Donato, aún que el arte fuera diferente, y buscando continuamente hacer las figuras muy vivas, bellas y  similares a la verdad. Y muy modernas tanto que extrajo antes que  los demás sus contornos ya que las obras suyas pueden seguramente estar en paragón con el dibujo y color modernos. Fue muy estudioso en impulsar, las dificultades de la perspectiva, como se ve en su historia de pequeñas figuras, que hoy esta en el archivo de Ridolfo del Ghirlandaio, en el cual, está Cristo que libra al endemoniado, hay arquitectura muy bonita en perspectiva, de tal manera que se muestra incluso a un tiempo interior y  exterior, tomado la vista, no de frente, sino desde las esquinas para principal dificultad. Pretendió mas que los otros maestros de hacer desnudos y escorzos en las figuras, poco empleados antes de él. Le resultaba muy fácil hacerlos, como en las ropas. Sus  obras  en Florencia, en Santa María Novella, donde pintó una Trinidad con figuras en perfil sobre la capilla de San Ignacio, y un predela de un tabla en Santo María la Mayor para la puerta del lado para ir a San Giovanni, con pequeños figurines de la historia de Santa Catalina y de San Julián, y un Natividad de Cristo hecha con diligencia. En Pisa hizo la iglesia del Carmine en una capilla del crucero, un tabla con muchas  figuras grandes pequeños y, tan bien terminados y ejecutadas , que algunas hay que parecen  modernos. En el mismo lugar en una pared, pintó un Apóstol muy admirado. A la vuelta de Pisa, trabaja en Florencia un tabla, de los desnudos de un varón y una hembra de un tamaño natural, la cual se encuentra hoy en la casa de Palla Rucellai. Al no sentirse en Florencia a su gusto, y estimulado por su  afición y al arte, deliberó para aprender y superar a otros, el ir a Roma; y eso hizo. Con gran fama adquirida, trabajó para el cardenal de San Clemente en la iglesia de San Clemente una capilla, donde al fresco, hizo  la Pasión de Cristo con los ladrones en la cruz y las historias de Santa Catalina martir. Hizo aún al temple muchas tablas en Roma, todas  perdidas o extraviadas. Llegando mientras tanto la muerte de Masolino, lo que dejaba inacabada  la capilla  Brancacci, por lo que Masaccio fue llamado a Florencia por  Filippo de Ser Brunellesco su muy amigo; y por medio de este le fue encargado terminar dicha capilla. Y entonces hizo a Masaccio para prueba en San Pablo junto a  las cuerdas de las campanas, solamente para mostrar la mejora que había hecho en el arte. Y mostró realmente infinita bondad en esta pintura, conociéndose en la cara de este santo, que es Bartolo de Angiolino Angiolini de natural, con una terribilità (Término vasariano aproximadamente: imponente, grandioso, cercano a lo divino) muy grande, que  parece que la palabra es lo único que falta a esta figura. Y quien no conoció a San Pablo, observando esto, verá  bien la civilización romana, junto con la invicta fortaleza de su espíritu muy divino todo entregado a los cuidados de la fe. Mostró aún en esta pintura propia la inteligencia de escorzar las vistas de abajo a arriba, que fue realmente maravilliosa, como aparece aun hoy en dia, a los pies propios de proverbio Apóstol, pero con un dificultad añadida por él, respeto a aquella izquierda manera vieja que hacía (como dije antes) todas las figuras de puntillas, estilo que  duró hasta él sin que otro lo corrigiera, y él solamente lo perfeccionó hasta hoy.

Mientras que  trabajaba en esta obra,  fue consagrada la iglesia de carmine de tres obispos, y Masaccio en memoria eso, pinto de "tierra verde", de luz y sombra, (claroscuro) sobre la puerta que va al convento, desde el claustro, toda la fiesta (consagración) como fue, y  retrató a numerosos ciudadanos en abrigos y en capuchón, que van detrás de la procesión, entre los cuales pintó a Filippo de Ser Brunellesco con zuecos, al escultor Donato y demás  amigos intimos. Después de esto, volvió al trabajo de la capilla, continuando la historia de San Pedro que comenzó  Masolino, dando fin a una parte, esto es la historia de la cátedra, la curación de los enfermos, la resurección de los muertos y la curación de los inválidos,  con la sombra yendo al templo con San Juan. Pero entre otros la mas notable aparece aquélla dónde San Pedro para pagar el impuesto, saca por orden de Cristo los dineros de el vientre del pescado; porque, puede verse en un Apóstol que es Masaccio, que pintose a  sí mismo con un espejo, muy realista, y se les conoce a traves de San Pedro que demanda la atención de los Apóstoles en las distintas aptitudes en torno a Cristo, en espera del resolver con gestos los préstamos que realmente parece que vive. Y el San Pedro, el cual se ve el esfuerzo sacando los dineros del vientre del pescado y que tiene la cabeza en sombra por estar reclinado. Y muchos mas cuando está satisfecho de vuelta, dónde se ven el afecto de contar y el gusto de quien recoge la recaudación, que mira los dineros en la mano con placer. Pintó aún la resurección del hijo del rey, por mediación de San Pedro y San Pablo. Con la muerte de Masaccio quedó sin  terminar hasta  la continuación de Filipino. En el historia donde San Pedro bautiza, aparece  un desnudo que tirita entre otros bautizados congelándose de frío, conducido con muy bonito relieve y de suave manera,  los autores  viejos y modernos siempre tienen reverencias y  admiración, por lo que muchos dibujantes y maestros contínuamente hasta el dia de hoy, han frecuentado esta capilla. Se encuentra en ella retratos muy vivos y muy bonitos, que bien se puede decir que ningún maestro de esta edad se acercaba tanto a los modernos como este. Por lo que sus cansancios merecen muy grandes elogios, y por haber dado trato en su magisterio a la bonita manera de nuestro tiempo. Y que esto es la verdad, es porque los mas celebrados escultores y pintores pasaron el tiempo allí, ejercindose y estudiando en esta capilla, resultando excelentes y claros, entre estos fray Giovanni de Fiesole, fray Filippo, Filipino quien la acabó, Alesso Baldovinetti, Andrea  de Castagno, Andrea del Verrocchio, Domenico del Grillandaio, Sandro de Botticello, Leonardo da vinci, Pietro Perugino, Bartolomeo de San Marcos, Mariotto Albertinelli y muy divino Miguel Ángel Buonarroti. Raffaello de Urbino de quien tomó al principio la hermosa manera  suya, el Granaccio, Lorenzo di Credi, Ridolfo del Grillandaio, Andrea del Sarto, il Rosso, Francia Bigio, Baccio Bandinelli, Alonso Spagnuolo (Alonso de Berruguete), Iacopo de Pontormo, Pierino de Vaga y Toto del Nunziata; y en resumen, sepamos de todos, que los que buscaron de este arte, fueron a aprender siempre a ésta capilla y a enterarse de los preceptos y las normas de hacer muchas figuras de Masaccio. Y si no nombré a muchos forasteros y muchos Florentinos que han estado, que deben estudiar los discípulos en esta  capilla, dónde corrieron  los grandes del arte. Pero con todo que las cosas de Masaccio hubieran tenido mayor reputación, es opinión y creencia general en muchos, de no haber acontecido su muerte a los 26  años. Pero, fuerla envidiaa o fuera también que las cosas buenas no duran comunmente mucho,  el muere en la flor de la vida, y tanto es así que  no faltó quien pensó en el veneno, mas que en otra cosa. Se dice que, al saber de su muerte, Filippo de Ser Brunellesco dijo: "hicimos en Masaccio una enorme pérdida"; y le dolió,  cansándose mucho tiempo en mostrarle muchos términos de perspectiva y de arquitectura. Se enterró en la misma iglesia del Carmine el año 1443 ( Los estudiosos datan su muerte en otoño de 1428, no había cumplido los 27 años). Y sí bien entonces no se le colocó el  sepulcro, por estar poco considerado en  vida, Sin embargo después de muerto  lo han honrado con estos epitafios:

 
MASACCIO EN EL CARMINE
SI ALGUNO BUSCABA EL MÁRMOL O EL NOMBRE MÍO 
LA IGLESIA ES El MÁRMOL UNA CAPILLA ES El NOMBRE.
MUERTO FUI PORQUE LA NATURALEZA TUBO ENVIDIA COMO EL ARTE DE  MI PINCEL TUBO DESEO
 

MASACCIO
conmigo la pintura dejó de ser uniforme
yo le di los aires la restablecí le di moviemiento
le di afecto; enseñe a  Buonarroto
 y todos los otros  de mi  aprendan.
 

MASACCII FLORENTINI OSSA TOTO HOC TEGVNTVR TEMPLO QVEM NATVRA FOR TASSIS EN ENVIE MOTA QVANDOQVE SVPERARETVR AB ART AN AETATIS SVAE XXVI, PROH DOLOR!, INIQVISSIME RAPVIT. QVOD INOPIA FACTVM FORTE FVIT ID HONORI SIBI VERTIT VIRTVS. INVIDA CVR LACHESIS PREMIER SVB FLORES IVVENTAE ¿CPOUCE DISCINDIS STAMINA FVNEREO? HOC VNO OCCISO INNVMEROS OCCIDIS APELLES; PICTVRAE OMNIS OBIT, HOC OBEVNTE, LEPOS. HOC SEUL EXTINCTO, EXTINGVVNTVR SYDERA CVNCTA. HEV DECVS OMNE PERIT, HOC PEREVNTE, SIMVL.

 

Y los autores mas excelentes, al conocer muy bien su virtud le dieron elogios por  agregar a la pintura vivacidad de colores, terribilità al dibujo, gran relieve en las figuras y tratándolas en escorzo, afirmando universalmente que desde Giotto entre todos los viejos maestros Masaccio es el mas moderno que se haya visto; y que  mostró su juicio, casi como para un testamento, cinco cabezas (retratos) hace él, donde para el aumento hecho en los miembros tenía que tener proporción en el grado de aquéllos:  dejándolos en un tabla de su mano, hoy en el casa a Giuliano de San Gallo en Florencia, Los retratos muy vivos, que son estos: Giotto para el principio de la pintura; para la escultura Donato; Filippo Brunellesco para la arquitectura; y Paulo Ucello por los animales y por la perspectiva; y entre estos Antonio Manetti  muy excelente matemático de su tiempo.

 

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